
EL HOMBRE DE ROJO (ME LO COJO).
¿Y si está de gris? … pues lo desnudo, lo visto de rojo Y ME LO COJO, AGAIN AND SO ON.
Bueno, ya… en Big Blogger, en diversas ocasiones se han quejado de que la cotidianidad es muy aburrida y no aceptan que un hombre cague agusto, o que use calzoncitos divertidos. No señor. El público es conocedor y por eso, les voy a contar la triste historia de ese esténcil, porque es muy triste de verdad. Todo empieza una mañana gris, de Octubre del ‘96. En ese tiempo, no existían los teléfonos celulares con cámara y toca mp3’s. Tampoco existían los Ipod y las cámaras digitales de 1000 varos. ¿Memorias USB de 4 gigas? Ay perdón… ¿DVD’s?
Sin embargo, el hombre de rojo (ME LO COJO), tan consciente de su estado tan místico y sobrenatural en el mundo, apareció una mañana gris, del 15 de Octubre del ‘96, y miraba el futuro. Miraba a la gente caminar sobre la condesa. Gente que en poco tiempo, sería para el resto del mundo “HIP”, “CHAIRA”, o “A LA ONDA”. Gente que se desviviría para pagar 9000 varos mensuales de renta, para tener un depa jodido nice. El hombre de rojo (ME LO COJO), lo sabía todo.
Y estaba este hombre preocupadísimo, porque a pesar de conocer el futuro, a pesar de saber que la Tierra sería destruida por un meteorito en el 2012 y saber que Guadalupe López, al no mandar un email en el 2003 a 12 de sus contactos nunca conseguiría el amor eterno, no podía decir nada porque no le pintaron una boca. Tanto era el peso sobre sus hombros, tanta la tristeza y el gozo, porque es bien sabido, que la videncia es una maldición, no un don. Con decirles que la mañana gris, del 15 de Octubre del ‘96, a las 9.54 de la mañana, pasó un vendedor de boletos de lotería y precisamente, entre sus tantos, llevaba el boleto ganador de los 200 millones del próximo domingo.
El hombre de rojo (ME LO COJO), estaba triste.
Sin embargo, algo que no vaticinó jamás, es que en la mañana tristona del 13 de Julio del 2007, llegaría un señor y limpiaría el muro de su casa, mientras musitaba–. Estos putos pendejos hijos de la chingada quesque artistas y siempre usan mi chingada pared para pintar sus mamadas y hoy me levanté de pinche malas y ahora sí voy a lavar mi pared y repintarla toda y todos se van a la verga, y si llegan los culeros soplafalos muerdealmohadas a las cuatro de la mañana a echar de nuevo el chingado spray, los perseguiré con una escopeta y se las meto por el culo antes de dispararla.
Así desapareció el hombre de rojo…
…y pus, ya no me lo cojo.