
Mi nombre es Paulina y soy adicta a la tecnología.
Asumo que las nuevas generaciones bloggers no me conocen, así que aunque estoy en mi casa y entre compas, me presento. Estuve de… ejem… “año” sabático (que casi fueron dos) por exceso de actividades extra curriculares.Soy diseñadora, obsesiva-compulsiva, psicodélica, maniaco-meticulosa, dog-lover, kischt. Profesionalmente me dedico a diseñar para un sistema de educación a distancia y le hago de Blogger, Twitter y Flickr de tiempo incompleto. Soy fanS de la coca light, el chai, Andrés Calamaro y mi perro Huesos.
Como que de repente me entra la nostalgia, y cuando vengo a ver que pasa por acá, no puedo evitar recordar otros tiempos en big-blogger.
-Música de violines por favor-
Me tocó vivir la tiranía de un pinche cacto que causaba terror y comía niños, una Fab que no usaba calzones, Stee nos escribía desde el otro continente y Simultáneo nos mostraba su glande.
En big-blogger, conocí el amor, lo dejé, me encueré, conté cuando se quemó mi casa, enseñé mis fetiches, mis filias, me disfracé de hombre, perseguí policías, besé mujeres y me transformé en darketa. Perdí a mi abuela, cumplí reglas, tomé fotos ridículas en lugares ridículos -con letreros doblemente absurdos-, me enseñé a escribir sin faltas de ortografía, entré a la maestría, dejé la maestría y encontré muchos amigos (que al día de hoy a casi todos los conozco en persona, menos al pinshi Portero que no se deja).
Creo que en gran parte la esencia del blog colectivo, se ha ido desvaneciendo entre los procesos tecnológicos y la parafernalia pseudo artística de algunos. No creo que se trate sólo de venir a enseñar por enseñar (aunque muchos lo hagan). Pienso que es un experimento en constante mutación, que se redefine y rediseña día con día, y no me lo quiero perder aunque no me guste del todo. Arrieros somos puesn’.