
Tras el asalto el mundo se me volteó de cabeza como una snowball de cristal; apenas están volviendo a asentarse en el piso mis partículas de ideas, recuerdos y situaciones.
Hace poco que volví a ver mi anterior post y me di cuenta que lo escribí por ósmosis porque no recuerdo absolutamente nada de cuando lo publiqué. Mi subconsciente me trajo de la mano; parece increíble ¡hasta respondí los comentarios! En sí sigo sin recordar algunas situaciones de los primeros días posteriores y las pocas que se quedaron en mi memoria siguen sin orden cronológico.
Entre el bagaje estaba mi contraseña de Big-Blogger, tuve que pedir una nueva porque de plano las neuronas que la tenían se fueron quién sabe a dónde.
Hay gente que me está ayudando a poner en orden el rompecabezas, entre ellos está Noesh, la única big blogger que no se apanicó ni me mentó la madre por Messenger cuando le pregunté “¿quién eres?”. Comenzó a decirme quién era quién y poco a poco me fui switcheando de nuevo.
Sé que los demás tomaron medidas más radicales porque estoy convencido que se preocuparon por el bienestar de mi propia seguridad. De las cosa más gachas es lamentar no haber ido a la boda de Skene, mi chiquilla linda. Sorry, corazón, estaba orbitando quién sabe en qué galaxia.
Siento que volví a nacer porque pienso que si me hubieran metido el fierro, ejem… cuchillo o lo que haya sido, por la espalda o me hubieran drogado por más tiempo no estaría aquí contándolo y tal vez hubiera tenido mis cinco minutos de fama en la nota roja de algún pasquín local. Por ello decidí seguir dándole trámite al apoyo de un nuevo talento joven en el que creo en lo personal. Es chido poner un pequeño granito de arena, preparar una entrevista para lo que será el primer podcast de mi blog [inserte exclamación de “¡wow!”] y coordinar una promoción con su disquera. Increíblemente sí existe la fórmula de hacer las cosas así de cuates, desinteresadamente y sin que nadie involucrado vea moros con tranchete y piense “esto es acoso”. Y es que de chavo también hubo gente que me apoyó de la misma manera y eso no lo olvido.
Volví a la edad de bronce con un viejo celular que tenía guardado en un cajón, creo que soy el único ser humano vivo con un V70 en servicio. Después de todo no deja de ser un teléfono fancy de alto diseño.
Esta semana murió mi vecina y hoy Pavarotti. Extrañaré los toquidos de la primera en mi ventana y el mundo echará de menos al legendario tenor. Eso me hizo pensar que regresé y ellos se fueron.
También decidí buscar un roommate, con lo que me ocurrió pienso que los tiempos no están para vivir como fantasma en una casa.
Veo que hay nuevos integrantes en Big-Blogger, ¡bienvenidos, chavos! Ya nos iremos conociendo. De la misma forma, saludos a los invitados que han sido tocados por la gracia y generosidad de SuSeMa, Árboltsef.