A una cuadra de la agencia de mis amigos hay un taller de tapicería que atiende personalmente Don Manolo, como en momentos de ocio no nomás nos perdemos el respeto entre nosotros, decidimos llamarle a Don Tapicero para que fuera a la oficina, que necesitabamos un presupuesto para un trabajo de tapicería.
Al rato llegó Don Tapicero con cinta de medir y todo.
¿A cuánto nos sale tapizar esta madre Don Manolo?

Nos mentó la madre.

Perdí la cuenta de cuántas veces me desnudé frente a ella, para ella, por ella; supongo que ha pasado mucho tiempo para recordarlo con presición de números, así todos nos hemos desnudado para más de una persona, por la razón que sea, cedimos la protección sublime de las telas y utilería para mostrarnos vulnerables, así, como somos.
Y cuando mi desnudo, por repetición, se haya vuelto cotidiano y carente de sorpresa, dejaré de ser vulnerable, y ambas cosas habrán perdido su gracia.
A veces es mejor cuando nos vemos de pronto al cruzar por una plaza, o en la fila del cine, con ropa, fuertes.

Me gusta sentir frío porque se siente muy bien quitármelo, el calor igual así como el dolor cuando pasa… pero cuando hay lluvia no quiero que se vaya, no puedo evitar caminar debajo de ella bajo cualquier pretexto, y todo este invierno que he estado en Tijuana y en mi tierra inoportunamente he evadido la lluvia, así, involuntariamente, cuando llegué a Tijuana había llovido, no llovió más, y estando allá mis amigos me dijeron que llovió por casi quince días contínuos e hizo mucho frío, ahora de regreso, llueve en Tijuana y aquí la lluvia ya no parece regresar.
No es tan grave supongo, siempre hay tiempo para la lluvia, pero ciertamente incrementa un poco, tal vez, la sensación de no estar en los lugares, ni en los momentos correctos.

Hay días que te levantas y te sientes basura
te ves al espejo y por más amor propio que sientas, no logras verte la mitad de agradable a la vista, sacas la lengua al espejo como lo hacen mucho en las caricaturas, esperando ver manchas blancas en ella.
De esos días que ni rascarte las nalgas con una mano y la cabeza con la otra producen placer, el café se ve culero y hasta miedo dar llegar a la regadera, nomás falta que salga sangre.
Si tienes uno de esos días en que todo tiene ese “mal implícito”, y sales a la calle a trabajar o realizar tus tareas cotidianas, debes estar atento, es posible que lo mejor que puedas hacer es regresar a casa, y dejar de moverte hasta que el día acabe.

Tengo que probar esos burritos

Puedes tomar fotos para todos lados, Tijuana siempre se ve igual, fea, gris, agresiva a la vista.
No la conocen bien, y así está bien.

Despertar en Tijuana, a las 12 del día, soñar con Zombies y una novia médico forense que en vez de matarlos se sienta a preguntarles cómo murieron.
Lovely

Tal vez seas novato, ok, todos lo hemos sido, y también casi todos cuando comenzamos andamos navegando blogs a lo pendejo dejando huella para ganar esos invaluables visitantes.
Pero no la chingues, si vas a llenar de tus huellas todo big blogger y media blogósfera no seas mierda y de perdida lee el post, compréndelo, y deja un comentario que, de perdida (ya no te pido inteligencia) tenga sentido de existir.
No eres blogger, eres un vil Spammer wey, se digno.
Conste que lo digo en buena onda, snif.
P.D. Me extraña que Winiberto, un bloguero de más trayectoria que tú, no te haya cagado el palo.

¿Qué puedo decir?, snif, me quedaron tan chingones estos camarones que les tomé foto, no dejé que nadie se los comiera y mañana temprano los llevaré a enmicar.