Author Archive for paulinita

08
Jun

Domingo -Sin sentido- You know I’m no good

… estoy acostada en la cama tratando de no pensar, de no pensar en nada. Suena esa canción que me gusta de los Arctic Monkeys que no sé como se llama. por un momento pienso en revisar el reproductor pero deshecho la idea de inmediato. Maldita sea de nuevo estoy pensando.

Me doy la vuelta y miro al techo. Tengo que pintar el cuarto… ash, pensando de nuevo. La canción se termina y una voz femenina y pretenciosa inunda mis oídos. Ahora sí es inevitable que me imcorpore cambie de canción.

Regreso a los AM. Un audífono se sale de mi oído. Lo acomodo. Cierro los ojos e imágenes inundan mi cerebro, mejor los abro. Mi mente se pone en amarillo, todo mi universo se reduce a mi cama y lo que hay en ella -yo, el perro dormitando junto a mis pies, la música, la cámara- pero sobre todo las sábanas, sábanas de algodón de 250 hilos amarillos. Por ahora odio los domingos.

01
Jun

Diabéticos aléjense -contiene harta melcocha y cursilería-

pandas

Mi nombre es Paulina y soy adicta a la tecnología.

Asumo que las nuevas generaciones bloggers no me conocen, así que aunque estoy en mi casa y entre compas, me presento. Estuve de… ejem… “año” sabático (que casi fueron dos) por exceso de actividades extra curriculares.Soy diseñadora, obsesiva-compulsiva, psicodélica, maniaco-meticulosa, dog-lover, kischt. Profesionalmente me dedico a diseñar para un sistema de educación a distancia y le hago de Blogger, Twitter y Flickr de tiempo incompleto. Soy fanS de la coca light, el chai, Andrés Calamaro y mi perro Huesos.

Como que de repente me entra la nostalgia, y cuando vengo a ver que pasa por acá, no puedo evitar recordar otros tiempos en big-blogger.

-Música de violines por favor-

Me tocó vivir la tiranía de un pinche cacto que causaba terror y comía niños, una Fab que no usaba calzones, Stee nos escribía desde el otro continente y Simultáneo nos mostraba su glande.

En big-blogger, conocí el amor, lo dejé, me encueré, conté cuando se quemó mi casa, enseñé mis fetiches, mis filias, me disfracé de hombre, perseguí policías, besé mujeres y me transformé en darketa. Perdí a mi abuela, cumplí reglas, tomé fotos ridículas en lugares ridículos -con letreros doblemente absurdos-, me enseñé a escribir sin faltas de ortografía, entré a la maestría, dejé la maestría y encontré muchos amigos (que al día de hoy a casi todos los conozco en persona, menos al pinshi Portero que no se deja).

Creo que en gran parte la esencia del blog colectivo, se ha ido desvaneciendo entre los procesos tecnológicos y la parafernalia pseudo artística de algunos. No creo que se trate sólo de venir a enseñar por enseñar (aunque muchos lo hagan). Pienso que es un experimento en constante mutación, que se redefine y rediseña día con día, y no me lo quiero perder aunque no me guste del todo. Arrieros somos puesn’.