
*Léase este post con el rolón de Mijares “Baño de Mujeres*
No, no es cierto; pero si tienen computadora en el baño, léanlo ahí.
-Me dan tristeza los baños de gasolinera. Pobrecitos, snif, nadie los quiere por pinches marranos, asquerosos, apestosos y, aparte, algunos cobran. Son como las prostitutas.
-Me gusta cuando en los baños de los restaurantes hay secador de manos: aaah, se siente bien rico en invierno. De morro me gustaba ponerme abajo de ellos porque en mi casa no me dejaban dormir enfrente del calentador como lo hacía el perro, snif.
-Me caga cuando entras al baño de un cuarto de hotel (que es en los que más comúnmente sucede esto) y, al encender la luz, se enciende también un escandaloso extractor. Uno no evacua a gusto con tanto ruido, chingao. Bueno, al menos yo no. Yo necesito que me canten la rola esa que canta Chabelo en la Escalera Loca: “Sileeencioooo, que están durmieeeendooo, los naaaardos y las azuceeeeenas…”
-Me quedo con la caca a medias- como murciégalo colgado en cueva- cuando alguien se pone a “tirar el risco” en el escusado de a lado en el trabajo.
-Me dejan con la miada a medias cuando alguien se pone a miar a lado mío en cualquier lugar. Hay que dejar -de perdido- un mingitorio de espacio. Tal vez lo mejor sería sacar plática pa´que se relaje el músculo y vuelva la presión a la vejiga. Ese silencio entre dos hombres miando es muy incómodo. Bueno: aunque sacar plática se podría malinterpretar.
-Esos cerdos que embarran mocos en las paredes, ¡no mamen! Ah, y pena de muerte a los que embarren mocos con sangre. ¿Qué tendrán en la cabeza esos güeyes?
-También esos que ponen pelos de riata en el borde del escusado, ¡no mamen!
-Los que dejan los papeles con caca viendo hacia arriba, tampoco la chinguen. Para ver granos de elote, semillas de pepino o ajonjolíes, mejor me voy a un huerto.
-Los que rayan en las paredes está bien, siempre y cuando pongan cosas chistosas y no frases trilladas como: “Si quieres crecer fuerte y sano, trágate lo que tienes en la mano” o “caga a gusto, caga aguado, pero por favor, caga en el escusado” o “puto el que lo lea” o “aquí te vino a cagar tu mamá”. Sean originales por favor, cagones y cagonas, miones y mionas. Así como son tan buenos para evacuar troncos del tamaño de un baobab africano, así espero que tengan una diarrea creativa a la hora de ir al baño.
-Lo único que me molesta de los baños públicos es que no tengan nada para leer, salvo esas pendejadas en la pared.
-No acostumbro a ponerle esos papelitos maricones que sirven para cubrir la taza del escusado. Mejor le doy una buena limpiada con papel antes de sentarme.
-Tampoco puedo sentarme sobre la “U” esa de plástico; el asientito ese que supuestamente tienen que subir los hombres cuando vayan a miar. Yo siempre me siento directo sobre la taza, sobre la “porcelana”. Así de salvaje soy. Así de hombre.
-No hay cosa más despreciable que el papel que se desbarata a la primera pasada por el fundillo.
Buen fin de semana a todos.
Si no han ido a mi blog, los invito; hay mucho qué leer para este fin de semana que no postearé ni madres por huevón.