
¡Al fin! ¡Tras casi dos años de búsqueda lo he encontrado!
Este juegazo en flash me llegó vía mail hace casi dos años, pero en una formateada lo perdí. ¡Pasaba tardes enteras jugándolo carajo!
Ahora en mis tantas vueltas nocturnas a la internet apareció…y he vuelto a mi nubil infancia, soy feliz.
¡A darle!
¡Juégale!

Ando peleado con el clima. Definitivamente.
¿O será que ya toca baño?

Anoche, contra todos los pronósticos del tiempo, llovío. ¡Y qué manera de llover señoras y señores!
Y como no estaba en mi agenda esa súbita lluvia nocturna, yo, confiado y todo, me puse mis zapatos de ante, si, esas barcazas anfibias que se ven en la fotografía son zapatos, aunque el sabio lector lo dude por un momento.
Y claro, ya están jarroteadones por que son mis zapatos favoritos. Llevo con ellos cerca de…ehm…pues casi 2 años. Y nunca se habían mojado, por que como el lector sabio sabe, el ante se jode si se moja.
Anoche llovió, y se “encharcó” la ciudad, obviamente. Y yo, obviamente bis, en mi lucha por esquivar un charco grande caí en uno del tamaño del Lago de Chapala.
Fin de la historia…mis zapatos de ante pasaron a mejor vida. Simplemente se han echado a perder. Snif =(

Cámaras dispuestas estratégicamente en el hábitat del Árbol nos acaban de enviar la siguiente imagen que demuestra fehacientemente que el SÍ se saca los mocos.
Y el muy imberbe diciendo que era yo…¡ja!
Lo siento Arboltsef, la desventaja de tener la webcam activada. Si sigues así te vas a sacar las meninges.

El señor cantante se intimidó ante el ataque de una voraz mano femenina.
Jajajajajaja, que buena foto. Me gustó…la cara de preocupación del señor ante la intrusiva mano. De lujo.
Iba yo de camino a casa de Vero, como todas las mañanas, cuando el señor terminó de cantar su canción. No recuerdo como iba, pero me pareció buena, de hecho, todas suenan igual. Sabe pues, el caso es que el señor se ganó dos pesos que traía a la mano, además de que le sacara una foto.
Y mi respeto, por que no, que no cualquiera se trepa al camión a cantar.

“El sociólogo ha de tener en cuenta el hecho de que él pertenece al mundo social que trata de describir y comprender. El grado en que esta pertenencia se le recuerda varía con las situaciones: se puede hablar de observación participante cuando el observador no tiene más recurso que el de su propia experiencia.”
Y apenas va el primer párrafo…me faltan 37 páginas de diversión (s)ociológica extrema.
Olé. Ahí me echan porras, si se les antoja, puesn.

Antes de dormir, hay que abrir el sueño, hay que agarrar fuerzas…y que mejor que echándose un round en el KOF ‘01, o jugándose un partidito en el Winning Eleven, o de plano jugando a ser un francés relegado en Medal of Honor.
Y aunque a muchos los acelera, a mi a la larga me da sueño…me da sueño…y después de un ratito de cabecear con el control del Play en la mano…¡pum! A dormir el mono.
Después de eso, ahora sí, soy feliz.

Yo yo mis manías.
Me muerdo las uñas, que no me las como, no son nutritivas, procuro no ingerirlas por que luego desgarran el tracto digestivo.
Y yo me cuido, ya ven.
Y aunque es común oir que la gente me grita (especialmente mi papá) “¡déjate esas pinches uñas en paz!”, nomás no entiendo, no no.
Es más grande el vicio.

Después de ir y venir tantas veces en el día, uno llega, literalmente, con ganas de mandar todo a la chingada.
Ya una vez que lo hube mandado todo aquello a las lejanías, me dispongo a damre el casi único pequeño placer que me queda en las noches después de cenar…quitarme la ropa y ponerme la pijama.
Después de eso, oficialmente soy feliz.

Ser alérgico a todo lo que hay en el ambiente es una cosa, pero a esto agregarle una gripa marca “Tumba-mastodontes” y una garganta inflamada que no deja pasar ni a un nanorobot, ya es como que el acabose.
Todo el santo día la misma rutina:
Don Arturo: ¡Achúuuuuu!
Mamá: Jesús te ayude…
Don Arturo: (sorbiendo la nariz bien ruidosamente) Gradsias…
Mamá: ¿Un klinex?
Don Arturo: Pod favod…
Mamá: Ahí ta va.
Don Arturo: Buchos denkius….¡fuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!
Ya me duele el pecho de tanto estornudar y toser…¿hay un médico en la sala?
¿O de plano que Jesús me ayude?