Además es sandwichera y plancha el pelo.
Por cierto, ¿ya vieron mi cuento?
Supongo que es inevitable ver el mar y quedar absorto. O quedarte pensando. O completamente en blanco.
O quedarte y ya.
A mi lo que me gusta es sentir la arena en mis pies.
Cuando veo la espuma me acuerdo del cuento de la Sirenita y me da un poco de tristeza, pero eso sí quién sabe por qué.
Nunca había oído esa expresión. Tengo que aparecerme por aquí más seguido.
En la foto, mi theraflú… amo el theraflú, es lo único bueno de estar enferma, dosis indiscriminadas de theraflú… bueno no, tres al día como dice la cajita.
Al rato voy a alucinar con jarabe para la tos.
Iba a decir que estoy muy decepcionada (hasta se me fue el sueño) porque voy en tercer lugar (aunque con eso de que ya ni posteo no está mal), pero la número uno es mi adoradísima Carmen, y la verdad yo también me cogería a esa vieja, no sólo porque es guapa sino porque es una niña lindísima, que me ha ofrecido su casa, su amistad y porque me hace reír siempre con sus mensajitos.
Con Emma, Reb y a la Kletoviux también estaría encantada de compartir cama y fluídos (no porque sean guapas -que lo son- sino porque me caen muy bien y hay confianza).
….
El msg me absorbió y se me fue la onda.
Pienso que el frío que tengo se me quitaría con el fuego de una velita.
(Sí, ya sé que ya la había puesto, repito, hace frío)
Sueño… zzzzzzzzzzz
- ¿Esperabas menos de mi? -
- ¿La verdad? Es lo mínimo que esperaba de ti -
- jaja, y tus uñas de fichera -
- Son parte del paquete. No dan el mismo efecto sin uñas de fichera -
- Eso sí -
(Post inspirado por el que me dice “mi chica cocodrilo” y que me estuvo recordando cierto episodio de hace algunos años en clase de Fiscal. Diálogos prestados de otra conversación que nada tiene que ver con cocodrilos).

No se trata de querer a alguien, ni de la necesidad, ni de la necedad, ni de la dependencia.
No se trata de pasión, no es querer ver un rostro esperanzado, con el cabello sobre la frente, las gotitas de sudor y la saliva.
No se trata de cafés, cine, antro, billar, ni reuniones familiares.
No se trata de todos los pedacitos de piel que voy dejando en cada cuartito cómplice de mis decisiones.
No se trata de qué tanto puede convencerme la forma en que me ves (ni de que te quiera precisamente porque así me ves).
No es tampoco tu estatura, ni tu espalda, ni tus buenos modales.
Mucho menos las buenas intenciones.
No es la dislexia.
Ni la aspiración, o la inspiración o los respiros.
Tampoco las conversaciones. Ni siquiera es eso de reírse tanto.
Hasta me atrevo a decir que no son los cuentos que me cuentas en las noches en que además te dedicas a contarme.
Es la manera en que MI cuerpo
embona de manera
ATERRORIZANTEMENTE exacta
en los huecos de TU cuerpo.

El día que murió mi abuelo, antes de ir al velorio, platicábamos mi hermana y yo de estupideces en su cuarto, con esa ausencia que sólo puede venir de la negación. Estábamos de espaldas, ella buscando algo en su clóset y yo frente al espejo. De repente le dije:
“Estoy pensando algo muy feo”
“¿Qué estás pensando?”
“Que como no se murió mi abuela en lugar de mi abuelito… ¿soy una persona horrible verdad?”
“Yo estaba pensando lo mismo”
Probablemente lo soy.
Pienso mucho en él, en lo genial que era, en lo mucho que nos amábamos y en todas las veces que fuimos cómplices. Huelo su sombrero mientras cierro los ojos y escucho su voz diciéndome princesa. Pienso en todos los cuentos de nuestras aventuras que le contaré a los hijos que quién sabe si tendré. Pienso en sus últimos instantes y me siento impotente. Pienso también por supuesto en todo el tiempo que pude pasar con él y no lo hice, porque fui estúpida, y porque diría mi padre que lo soberbia nunca se me va a quitar. Me odio porque es inútil lamentar las cosas que no fueron, y sobre todo porque no lo puedo cambiar.
Lo extraño mucho. Fue el primer hombre de mi vida.
Sé que él lo sabía, pero también sé que esas cosas nunca se pueden demostrar lo suficiente como para no lamentarlo después.
Jamás le he encontrado sentido a ir a platicar con una lápida. Es hipócrita.
Me confieso hipócrita.
Pero hay días como hoy, en que lo extraño tanto que no me interesa ni siquiera lo que yo piense de mi.
Es por eso que los crisantemos me producen náuseas: Huelen a entierro.

Está escrito en el metro cuando Finn va llegando a Nueva York.
(Aunque “culero” ni siquiera comienza a describir, estaremos de acuerdo.)
También se ve “COYOACAN”, al revés.
Nunca lo había notado. Me sentí como Amélie.
(Aunque esa película no me gusta.)
En realidad, uno debería de ver varias veces una misma película únicamente para captar ese tipo de detalles.

Buenas tardes gastritis.
¡Ah! Un día voy a presentarles un “platillo típico” de esta gran metrópoli en la que vivo: Las bombas.
Básicamente, son vasitos de fruta (jícama, sandía, pepino, piña), llenos de vinagre, limón, sal, queso, cebolla y chile piquín. Absolutamente de-li-cio-sos.
Soy joven, me lamentaré después.

Por fin puedo postear, oh gracias gracias Arbolito por arreglar mi situación de no-posteo… tres días, tres días llevo intentando postear ¡y NADA! Además tampoco podía comentar, muy triste el asunto en general.
Justo que pensaba aventarme toda una diserción filosófico-existencial sobre la polémica acontecida en días pasados provocada por el Huevo, y por supuesto una mención aplaudiendo el post de Agustín.
Iba a poner que no deja de causarme risa que tanta gente brinque con las pendejadas que el Huevo postea, de verdad. Podría apostar que si nadie pelara sus comentarios mamonsetes y chingativos dejaría de hacerlos (que en realidad no creo que sea mamón, lo que tiene es una completa incapacidad para fingir interés por algo que no se lo provoca). Supongo que me llevo bastante bien con él porque jamás lo he tomado demasiado en serio (ni él a mi), y es por eso que podemos fastidiarnos mutuamente sin que nadie resulte agraviado (aunque no quiera aceptar que soy más bonita que él).
Ahora, en cuanto a la molesta situación de que qué hueva provocamos, pues hasta donde yo sé nadie es cirquero, o gitano que se dedica a ir de villa en villa leyendo la fortuna y pronosticando catástrofes, así que todos somos bastante rutinarios. La diferencia está en cómo se cuentan las cosas.
Mi reporte de desempeño fue muy malentendido, en realidad, mi única intención era dar un panorama general del fotolog, con un poco de mi opinión, muy subjetiva (digo, es opinión), aunque no malintencionada, para que los que andan flojeando le echaran ganitas, o los que de plano tienen un encanto equiparable al Rivotril revisaran sus entradas dos veces antes de publicar.
Aunque lo único que conseguí fue que la linda Fak! me pintara el dedo, ja. Por cierto, mi pregunta acerca de la dirección de su blog era genuina, yo no la conocía y quería darme una vuelta. De cualquier manera, dedicarle un post a alguien sólo para hacerle saber que crees que es una estúpida/o me parece excesivo, es darle demasiada importancia y es de cierta manera una fuerte reacción hacia una simple afirmación.
Será que a mi me resulta imposible sentirme ofendida por los comentarios de gente que no me conoce.
Igual hay muchas personas que deberían tomar clasesitas de sarcasmo (es un arte menospreciado).
En fin… todo eso lo iba a postear, y otras cosas que ya no vienen al caso, y si las sigo poniendo menos caso van a tener.
¡Ah! ¿Qué creen? ¡Me voy a casar!
jajaja no se crean.
Lo que pasa es que me emocionó tanto el anillo que el Arbolito le dió a DuVeth que me dieron muchas ganas de tener uno…. sin la parte en que marcan como vaca con un hierro, brrr.
Deberían haber visto la cara de mi madre. Me atravesé a agarrar algo, se pone rooooooja roooooooooja, voltea y me dice “¿Y ese anillo qué? ¿Te vas a casar?” “Sí madre, ¿cómo ve?” Ya cuando la ví hiperventilando la saqué de su error jajajajaja Me dijo que era una pendeja y que no le anduviera sacando esos sustos. Ah pero su cara no tuvo precio.
El anillito es una vil zirconia y ha estado en mi joyero desde siempre, pero a que da la finta.

En más de una ocasión he comentado que una de la cosas que más odio y repulsión me provoca son los bichos.
A los grillos no los soporto. A los alacranes tampoco, me dan miedo :(
Hoy amaneció este pequeño (por aquello de que mide como 10 centímetros) afuera de mi casa, la Kelly lo mató, así como lo hace con lagartijas, gatos y con golondrinas que están aprendiendo a volar. Sé que fue ella porque amaneció con el ojo hinchado. Le di unos bisteces a escondidas de mi mamá (porque según el veterinario es mejor que sólo coma croquetas con lata, y seguro tiene razón, pero me importa un carajo, los bisteces le encantan).
Entre mayo y julio es cuando más alacranes salen. La gente dice que no hay que matar a los grillos porque son “enemigos naturales” de los alacranes, ya que son tan “ágiles” que logran que el alacrán se pique a si mismo ¬¬.
A mi nunca me han picado, a pesar de que un día desperté y había uno en el techo justo encima de mi. Brrr.