
A veces me imagino como un personaje meramente virtual, creado por la paranoia colectiva, por la necesidad de tener a alguien siempre conectado al mensajero, por el insistente chico que le eleva el ego a cualquier muchacha con ropa y pudor ligero que se atraviese en mi virtual cuenta de Twitter o Facebook, o simplemente por la necesidad de tener un bufón de tiempo completo.
Soy el producto de su imaginación, el personaje que han formado de mi no existe, soy sólo una imagen compuesta de meros bits, cero sentimientos, no me conocen.

No tengo idea de cuanto tiempo ha pasado desde mi último post en este espacio colectivo. No han sido por falta de ganas sino por no tener una cámara con la cual documentar los posts.
Hoy fuí a la Arena México pensando que sería el homenaje-apoyo económico a Pierroth. Pendejo, es mañana y en la Coliseo. Intentaré ir mañana pero dudo alcanzar boletos.
Llegando a casa me encuentro en el MSN a una de las personas que más pesan en mi vida y mi corazon, muy triste.
Es en situaciones como ésta que la tan cacareada telecomunicación es insuficiente. Decir que estamos “en contacto” es casi cruel.
Mi reino por poder abrazarla
Mi alma por poder consolarla.