
De repente, hago castings para comerciales de T.V.
Me refiero, a que levanto mi gordo trasero y me paro frente a la cámara. Hay varios videos donde hago estupideces para ver si me escogen, y me gano algunos pesos. No siempre pasa. Los castings son como la loteria. A veces tienes suerte, a veces no. Son pequeños premios entre seis mil y doce mil pesos. Tienes que ir a trabajar un día completo en la filmación. Y tienes que esperar, sobre todo esperar.
Mi sonrisa ganadora. Ja.
Por cierto, ya les cambié el script a los autores para subir las fotos. Es el mismo de la vez pasada. Recuerden que para subir fotitos, deben darle click al cuadro a la derecha de “Adjuntar Media”. Ya después, encontrarán que todo es una mezcla de lo anterior que lo nuevo. Espero eso les facilite la subida.

Dicen que un par de tetas jalan más que mil carretas.
Me encargaron hacer 30 ilustraciones en blanco y negro referentes a las vulgarmente llamadas “teclas”, para un libro de medicina. No disfruto mucho el jale cuando los dibujos tienen que ser “serios” o “muy realistas”, pues batallo un poco, me lleva más tiempo del normal y me tengo que meter a ver libros de anatomía y del cuerpo humano y hacer varias veces el dibujo hasta quedar satisfecho. Casi siempre -como tengo años haciendo caricatura política, tira cómica e ilustración- los dibujos “serios” que hago no dejen de tener cierto aire caricaturesco por más que me empeñe en no hacerlos así. Snif.
Obviamente, preferiría que fueran dibujos humorísticos los que me encargaran; de chicas con chichis desproporcionadas, con pezones de pivote, nalgonas, o dibujar una chichi con dientes comiéndose a otra representando el cáncer de mama. Cosas así. Pero ni modo: trabajo es trabajo.
Recuerdo la vez que una maestra me cachó haciéndole un dibujo porno a un amigo. El muy cabrón me pidió que le dibujara a una chava encuerada y “de a perrito”; con pelos y todo. El güey este lo iba a pegar en el cuarto donde dormía la sirvienta que ayudaba en su casa, según él “para calentarla y cogérsela” (pfff, si la vida fuera así de fácil). La regañada que me dio la maestra cuando vio mi dibujo aún no la olvido.
Pero maestra de la secundaria, si es que está leyendo esto: ¿a poco algún día se imaginó que me iban a pagar por dibujar viejas encueradas?
A verdá. Le gané al sistema.

Ella encontró el amor casándose con un alpinista…
En el verano del 88 le llegó una carta del gobierno diciendo que su marido había fallecido durante una excursión; dejándole un hijo de brazos y una nacionalidad más.
Veinte años más tarde decide regresar a su nuevo país para rehacer una vida con sus ya dos hijos pero se encontró que la carta que había recibido aquél verano, fue falsa.
Mañana iré a verla
-música de suspenso-

and kiss you like you did, babe.

Le dicen cofia, pero yo le llamo gorro de parto. Siempre que las veo me recuerdan esas escenas de las películas donde el esposo super cariñoso y siempreteapoyaré está en la sala mientras un wey le mete las manos a su esposa por donde el esposo lo hizo 9 meses antes.
Pero en realidad, la cofia salió de un restaurante, robada sinquerer por un algo mío.
El punto es que corrían las 9 de la noche en un starcock de Toluca Beach y después de lograr que su lap detectara el internet (oh error!) no tuve mas remedio que abrir su bolsa y ver que tanta porquería traía. Mi ocio fue tal que me puse la cofia, saqué el celular, tomé foto, guardé celular, grité para que me voltearan a ver, reir como idiota (no me se reir de otra forma :( ) y guardarla en la bolsa.
Moraleja: cargar pda siempre para no aburrirme.

Amable público de Big Blogger:
Se solicita un alma caritativa que se apiade de la suerte de dos perritos. Un par de gemelos rescatados de un panteón. Los Cachorros de Ultratumba, si bien dan toques de tan corrientes son muy amorosos, juguetones y medio entrenados para ir al baño.
Interesados e interesadas, por favor, comuníquense con Lilith. De preferencia Chilangos, Zonametropolitanos o habitantes de estados aledaños.
Por su atención muchas gracias.
P.D: El ejercicio Once de Metatextos ha sido publicado, échele un ojo, vale la pena.