Plaqueta me la pela.
Superen esto, perdedores.
Estuve un mes y una semana en Chiapas.
La ultima semana fue un sueño del cual ya quería despertar.
Aún sigo extrañando el servicio al cuarto, que me hagan la cama y el desayuno buffete, pero la intimidad de mi casa, completa para mí es un alivio fuera de lo común. La comodidad de andar en casa a como se me pegue la gana, sin tener que estar pendiente de quien entra o sale o de si incomodo a alguien…
Todavía extraño tener a alguien con quien hablar a una puerta de distancia. Pero eso se arreglará.