No tengo mucho que decir. Bueno. Tengo mucho que decir. Y todo se relaciona a filmaciones, locaciones, modelos, productores ejecutivos, vestuaristas, etcétera. He dado tantas vueltas que últimamente ya no me reconozco. Incluso tengo un cuaderno para anotar pendientes, porque la memoria ya no me da. Mi vieja mula ya no es lo que era.
Semana santa es lo peor que puede existir en este trabajo. Me pasó hace unos años, volvió a pasar este. Ningún descansito. Ni siquiera sábados y domingos. Y aquí sigo. No sé que haría si no me gustara esta chinga. A nadie le gusta mi trabajo cuando se lo platico. Les gusta cuando les digo que hay piernudas, culonas, brasileñas y venezolanas. Pero cuando hay trabajo fines de semana, hacen geta y se retiran discretamente.
Se necesitan enfermitos mentales, muy específicos, para trabajar en esto. Y soy uno de esos. Ni modo.







Suele pasar, yo también estuve un tiempo en esos ambientes, se te mete en la sangre (en buen sentido) y luego no se puede vivir sin eso…
Pero disfrutalo¡¡¡
Saludos¡¡
Aletz
P.D. Ya estas linkeada(sin albur) desde mi blog, nos vemos¡¡
¿No hay vacantes? Seguro les doy la talla.
uhm linkeada?
jijijijijiji
Yo soy fan de ese trabajo ^^ lo hice muy bien en la modalidad que trabajé, some day mi hermano, some day!