
Yo era una persona muy rara. Es decir, sí, lo sigo siendo y también soy extrovertida y desinhibida, pero antes era una persona rara en el sentido de que, en cualquier momento, tendía a deprimirme bien azotado o a pensar que nada tenía sentido. Pero recio, terrible. Actualmente también me da por pensar eso, pero mejor lo hago cuando no estoy haciendo nada o para tener una razón rápida para no hacer algo (véase: procrastinar). Sí. Hace tiempo, en medio de una depresión, decidí hacerme un fleco guapetón, que duró buen rato, como un año. Los que le conocieron, siempre me decían que se me veía muy coqueto pero que no era lo mío (whatever-it-means que algo sea tuyo). Tiempo después, cuando Elsa conoció lo que es la nostalgia y el sabor de la herida, se dijo que necesitaba algo más acá, fuerte… y como el trago de tequila a las 7 de la mañana, decidí, con el pelo llegándome *casi* a la cintura, pintar la mitad de color rojo, rojo vivo. Recuerdo que al llegar a mi casa me sentía muy feliz y peinarme era de lo mejor. Ese color me recordaba algo que no sabía cómo explicar y en el concierto de The Cure fue un rojo sangre que amé con locura, al igual que el concierto (fue en mi cumpleaños, vean nada más). Tiempo después, cuando Elsa probó el sabor de la insuficiencia y el azote, decidió cortar esa mitad de pelo, bastante dañada por los químicos que le llegó a poner.
Ahora, sin tener una razón de depresión ni un motivo de lloriqueo adolescente, decidí cortarlo al grito de “no sé cómo lo quiero, señora, pero sólo córtelo”. La señora, obediente, cortó y cortó hasta tener el resultado que ustedes ven. Me gustó, aunque la señora, al parecer, era la que quería desahogarse… y a tijerazos lo logró. Eh, me agrada que la gente sea delicada cuando tiene navajas u objetos punzocortantes mientras tienen mi cabeza entre sus manos. Por eso voy con jotos. En fin, jamás voy a entender ese efecto que me proporciona el cortarme el pelo a su debido tiempo, porque he de decir que no sentí la misma alegría al ver mi pelo ese día, que cuando lo hice en medio de mis depresiones adolescentes maricas. Cuestión de cambios en buena hora, dirían por ahí. Al menos me sale más barato que el prozac…






Pero esos cambios son rete sabrosos, cuando estás en el mero azote, yo pasé de ser morena a ser güera, luego pelirroja por dos años, luego como anita la huerfanita, luego con fleco… en sí al pelo chino no se le puede hacer mucho a menos que te cases con la plancha.
Yo estoy a nada de hacer una manda con mi pelo, si mi jefe sale del hospital me rapo… pero ahí se acabaría el mundo me cae. Entonces, haré la manda de dejar de fumar jajaja.
Nunca me lo he cortado en un momento de tranquilidad sentimental, lo tendré que probar. Aunque supongo no es tan reconfortante como un corte en medio de las venas sangrantes jajajajaja.
Ya dije por todos lados qu tu corte quedó re bonito… jajaja faltaba acuá.
Yo también hago lo mismo.
No tan drástico pero sí lo suficientemente evidente.
Nice hair cut
=)
“Por eso voy con jotos.”
Tambien a los “jotos” les fascina cambiar el look a “ordinarias” como tu.
yo opino que te quedo bien tu corte de cabello, use la misma estrategia esta ultima vez, y la verdad es que termine muy contenta con mi corte tambien, pero el chisco este hasta me lo queria pintar de rubio con las mil mechas jajaja.. no llego a tanto aun, tal vez despues opte por algo discreton…
Saludoooos
Un cambio radical en nuestra estilismo es una manera de sentir que tienes algo bajo control, aunque muchas veces no sea así y acabes con un look que no te gusta, pero en momentos de crisis existencial es casi como una necesidad, como cambiar de vestuario es caro y hacerte una cirugia plastica es aún más caro, pues la victima siempre es nuestro cabello, si aciertas con el look y el peluquer@ entiende lo que quieres es un subidón aunque parezca una tonteria levanta bastante el animo.
Un saludito desde la madre patria!!
Jajajaaajaja.. al menos si tú no te desahogaste, ayudarte a alguien al desahogo!
Se ve chido en verdad! =)
“depresiones adolescentes maricas”
Jajajajajajajajaja me acordé de mis azotes y amargues!!
te pareces un chingo a mi hermana no manches