Desde hace un par de semanas, me han llegado sin exagerar veinte correos electrónicos (las tan odiadas cadenas) en las que se denunciaba a “Guillermo Vargas Habacuc, un supuesto artista que cogió a un perro abandonado de la calle, lo ató a una cuerda cortísima en la pared de una galería de arte y lo dejó allí para que muriera lentamente de hambre y sed”.Me da asco.
No me da asco la exposición de Habacuc, eso quiero que quede claro desde un inicio. Me da asco la miopía y/o la hipocresía de aquellos que como si fueran Helena Alegría gritaron a voz en cuello “Pobre, pobre, perrito, criatura inocente del señor, Esto es una salvajada, una barbaridad, IMPIDAMOSLO”.
Primero que nada, el perro era un perro callejero, ya muy enfermo, flaco y maltratado, las probabilidades apuntan a que hubiera muerto de todas maneras en las calles de Managua en un tiempo muy corto, además, el perro no murió en la exposición, fue liberado al tercer día. Segundo ¿se molestaron los ofendidísimos defensores del puto perro flaco en investigar cual era la motivación tras la obra de Habacuc?
Cito textual:
The purpose of the work was not to cause any type of infliction on the poor, innocent creature, but rather to illustrate a point. In my home city of San Jose, Costa Rica, tens of thousands of stray dogs starve and die of illness each year in the streets and no one pays them a second thought. Now, if you publicly display one of these starving creatures, such as the case with Nativity, it creates a backlash that brings out a big of hypocrisy in all of us.
Mi traducción:
El propósito del trabajo no era causar ningún tipo de daño a la pobre e inocente criatura, sino ilustrar un punto. En mi ciudad natal San José de Costa Rica, decenas de miles de perros callejeros mueren de hambre cada año en las calles y a nadie parece importarle demasiado, ahora si muestras públicamente a una de estas criaturas, como fue el caso de Natividad (nota: asi se llamaba el perro) crea una reacción violenta que saca a la luz la hipocresía en todos nosotros.
Desde mi punto de vista, es una manera un tanto extrema de probar la hipocresía del ser humano, que dicho sea de paso, no necesita de ninguna manera ser probada, por otro lado, es irónico pensar que esto se le pudo haber ocurrido a algún pinche loco activista de PETA.
Ahora bien, este tema es bastante viejo, la exposición polémica tuvo lugar en Nicaragua en Octubre del 2007, de hecho probablemente no estaría escribiendo esto de no ser que a mi correo llegó la cadena numero veintiuno con este tema, junto con la noticia de la muerte de Ama Sumani.
¿Quién es Ama Sumani? Casi nadie, eso es lo triste, la señora Sumani era una Ghanesa que murió a la edad de treinta y nueve años, dejando huérfanos a dos hijos. Murió de cancer en los riñones y a pesar de lo avanzado de su enfermedad el servicio de Inmigración Británica la deportó a donde el servicio de hemodiálisis es casi inexistente y la droga que le pudo haber alargado la vida unos años (Thalidomina) simplemente no se consigue.
Ah si, fue deportada no por sus conexiones con Al-Qaeda, ni por ser mula de narcotraficantes, fue deportada porque su visa había expirado en Enero de este año. Nada más.
ESTO a mi me parece un acto de Barbarie, una salvajada, un acto obsceno, este es el tipo de noticias que le debería dar la vuelta al mundo en forma de correos masivos, el tipo de noticia que debería abrir blogs condenando al gobierno de Gales…tristemente, un perro, un PINCHE PERRO CALLEJERO despierta más la conciencia que una Ghanesa victima de cáncer.
En verdad les digo, mientras haya Sumanis en el mundo, mientras haya niños de la calle, mientras los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres, dedicar tiempo y esfuerzo al bienestar de UN PERRO, será un acto de enorme miopía, cuando no de soberana estupidez.
En resumen: ¡¡DEJEN DE MANDARME CADENAS AL CORREO, MALDITA SEA, QUE ME ENCABRONA!!!
Update: Orita le pongo foto al post.



(Sin calificaciones)





