Desde que llegué por acá he tratado de adaptarme el modus vivendi lo más rápido posible para que el efecto extrañomipaís sea lo más tenue posible. Para ello mis compas de por acá me han ayudado y una amiga me prestó su tarjeta para entrar al gym. Se trata de una tarjeta común y corriente que tienes que pasar por un sensor para desbloquear los torniquetes y puedas entrar, además de utilizarla como llave en el locker.
Todo esto es porque la última vez un tipo de la recepción me alcanzó en los vestidores para preguntarme algo en alemán que no le use mucha atención porque no pensé que me estuviera hablando, pero al ver que me hablaba más fuerte le dije que no hablaba alemán; ya sabes, te aprendes frases para salir de apuros como ich kann deutsch schprehe y cosas así. Total, el tipo me habló en inglés y me dijo que si yo era miembro del gym a lo que le contesté que no, una amiga me había prestado la tarjeta (lo cual está más que permitido) fots!!!, no le hubiera dicho eso, se encabronó de una manera… me quitó la tarjeta, me hizo que lo acompañara a la salida y cual profesor de primaria me dice que si mi amiga quería su tarjeta que vaya a hablar con él. WTF!!!!
Ya más calmado le hablé a mi amiga para decirle lo sucedido y me dijo que ella debió de haber avisado al gym que yo iba a usar su tarjeta para que me dieran una a mi (que ya tengo) SIN EMBARGO aún así iremos con el güerito de mierda para decirle que la forma en que me “invitó a salir” del gym no fue la más correcta y ah claro, por la otra tarjeta.
scheiße!!!
Por cierto, tengo una frase que aparece en el header de Big Blogger referente a que quiero sentarme en mi mecedora a ver la vida pasar; bueno, aquí la canción ad hoc a la frase



(Sin calificaciones)




