Ciutzeo

 

La muerte ronda esta noche en mi familia, caras de desesperación y tristeza abarcan los rostros familiares, esperanzas, anhelos, que todo salga bien y que no pase a mayores, las ambulancias tardan cuando son programadas, se enciende uno tras otro cigarrillo, se va a rezar a la capilla del hospital, apenas improvisada por un altar con virgen y dios (sí, con minúscula) crucificado, muerto.

El día que muera, seguramente pensaré en los bellísimos paisajes que alcancé a contemplar en mi lapso, dibujaré las nubes con mis dedos sin fuerzas y llenaré los valles con mis victorias, que se transforman en agua, crearé montañas y árboles que las habiten, sembraré semillas de flores amarillas para escucharlas florecer en primavera y descansaré, cuando mis manos se conviertan en polvo.

Me quedaré ahí, esperando.