Tenía años de no regresar a mi prepa. Y hoy que termino de hacer un papeleo y cosas así, me senté en lo que era la explanada hace 10 años. Ahora son canchas de baquet. Hay red inalámbrica. Todo lo cambiaron de lugar. Pero algo permanece, y son los recuerdos de las escapadas de clase, la comida chatarra que no engordaba mi cuerpo a los 17 años, los profesores, pero sobre todo los amigos. A muchos ya les perdí la pista, otros andan fuera del país, a otros me los reencuentro en el trabajo y aquí mismo sin ponernos de acuerdo. Y más que querer volver a vivir es más como reconocer de nuevo esa sensación de rebeldía y valemadrismo, también de estudio, exámenes, faltas, en fin. WOW.
Fue una etapa de huevos, de crecimento, etc. Siempre estamos aprendiendo, pero creo que nunca como en la prepa. Y no hablo de en las clases, sino de aprender a vivir.



(Sin calificaciones)





