Archivo del 30 Julio, 2007

30
Jul

Otro post Depresivo.

sunrise

Se que no debo expresarlo pero estoy harto del mundo, esta en contra mia, de verdad!
Fijense, el otro dia no pude salir temprano del trabajo a causa de un error en la maldita computadora, soluiconarlo nos costo mas de 3 horas y despues 2 horas mas para terminar, sali y empezo a llover a cantaros, como si estuvieran lavando los tinacos cai agua que parecie catarata natural y como se podran imaginar andaba en camiseta sin mangas, shorts y converse de telita.
Eso no es lo peor ya que se me pasaron 3 peceras por que iban hasta el gorro, en serio una persona mas y parecia lata de sardinas. Cuando por fin venia una pecera mas o menos libre me acerque a la esquina para hacerle la parada y me fui para adentro de una coladera!! Obvio la unica persona cerca era un viejito de unos 70 años que me dio amablemente su baston para ayudarme a salir y lo rompi, mientras trataba de salir del hoyo note que la pecera me estaba esperando.
Total sali de la coladera, tuve que pedirle mil y un disculpas al viejito por el baston roto que le regrese, le di mi tarjeta y mi numero de telefono para que al dia siguiente me hablara y le comprara uno nuevo. Pues bien, me subi a la pecera y al moemnto de buscar la cartera para sacar el cambio me doy cuenta de que no esta!!! Lo mas seguro es que se me cayo dentro de la coladera. El chofer muy buena onda me dijo -ya pasate carnal- busque un lugar y me sente tratando de obviar las miradas de los pasajeros que ademas de que si habian pagado su pasaje ahora tenian que aguantar que yo iba echo una sopa y que apestaba a cloaca. Ya a mitad de camino, se apagaron las luces de la pecera, pense que el chofer lo habia hecho a proposito, todavia inocente yo.
- Porfas bajense a esperar otro micro porfas porque ya se me paro la chimoltreta esta por la lluvia, sorry compadres – eso fue lo que dijo el chofer. Resignado a que este no era mi dia me fui la otra mitad del camino caminando, bajo la lluvia y aguantando las salpicadas de los carros que pasaban a toda velocidad sobre los charcos. Cuando llegue a mi casa no teniamos luz y me toco bañarme a oscuras, como podran imaginar me patine en la tina, me duele la espalda como si me huiera pasado la aplanadora de Dormimundo encima y siento que estoy a punto de caer en manos de alguna neumonia.

Este es otro post tonto y depresivo para “La semana de depresion y cambios” en BB.

30
Jul

el juego

llaves.jpg

Juro que no quiero caer en el lugar común de poner la rola de Bowie, hacerme el melancólico y pretxtualizar cualquier reunión y borrachera con el consabido “es que últimamente hay muchos cambios en mi vida”. Pero es cierto. Qué digo cierto: los cambios que mi vida ha experimentado en las últimas dos semanas (y en las dos por venir) son como un zape a deshoras.

No, no me espanto. No se trata de cambio de sexo, aunque sí. Me explico: no voy por la Jarocha®, ni corro a convertirme en Drag Queen, ni me empezaron a gustar los barbones. No. La cosa es que sí viene un cambio de sexo, porque, de tener un tristísimo promedio de ocupación mensual, ahora me enfrento con una variación definitiva que abre las puertas a una vida sexual plena, desenfrenada, envidiable. Me voy a vivir solo. Y eso, no me lo podrán negar, abre todas las puertas a las situaciones más sitcomeras ever. ¿Qué a la chica le da iki el motel? Ruy saca la llave de su depa y ya está. ¿Qué no hay a dónde llevar la fiesta? En casa hay botellas de Jack Daniel’s. ¿Qué la chica se va a sentir sucia? Bah: tenemos una, hasta dos regaderas. El sexo, prístino, correrá a invadir mis noches de soledad.

O no. Puede ser que otros cambios que también se han sucedido terminen por dar en el traste con todo. Porque, sí, depa nuevo, vida de soltero… con un consabido trabajo para sustentar esta nueva vida. Del nuevo trabajo puedo decir que está increíble; me gusta tanto, que no puedo pensar en otra cosa (que no sea la del párrafo anterior) que pudiera hacer con más gusto. Desde hace dos semanas soy Chilango (cuando-no-sigo-a-los-demás). Lo cual me consume harta energía y placer. Tanto, que no sé si me quede tiempo para ejercer el Placer™, if you know what I mean.

Por otra parte, soy ciego. Eso también implica un problema grave. Por que en dos semanas me opero. Adiós a las tristísimas dioptrías que han invadido mi vida. Adiós a la tiranía de las gafas. Pero, ¿qué pasa si, como Sansón, y a falta de cabello, se va con la pasta del armazón mi modjo, mi allure? No lo sé.

De ahí en fuera, nada. Nada que me estrese, pues. Por lo pronto, ya tengo el juego de llaves: sí, para mi nuevo depa; sí, también para mi nueva vida, para mis nuevos sexos o para mis nuevas imágenes inconclusas.

(No desesperen: próxima inauguración)