Y adivinen… ¿quen ponpó? y ¿quen pinto?
Nomás esto pa concluir el Gday… lo juro, no volveré a hablar de el…
Y adivinen… ¿quen ponpó? y ¿quen pinto?
Nomás esto pa concluir el Gday… lo juro, no volveré a hablar de el…

… el día de ayer, cuando no teníamos unas manos para el comercial.
Cosas así pasan. Nos hablaron el martes para decir que filmábamos el jueves. Mandamos un stock de manos, y pidieron que tratáramos de confirmarlas a todas. De quince que mandamos, sólo dos no podían. Mandamos un e-mail, y así lo dejamos. En la junta del día siguiente, por problemas de comunicación y sobresaturación, errores que suelen pasar… alguien vendió una de las dos manos que no podían filmar el jueves. Vendió, vendió y vendió. Ya cuando habló con nosotros, y le recordamos, pues que no era posible porque la modelo se había ido a vivir ocho meses a miami y que de verdad, estábamos entrando a una espiral sangrienta de la cual no nos íbamos a salvar en un rato… hubo pedo.
Las siguientes horas fueron una delicia. Sobre todo para el susodicho sonriendo en la foto.
Eligieron a otra modelo. Cuando le hablamos por teléfono para ver si podía filmar manos, ella dijo que ya no podía porque debía firmar la compra de un departamento, y el dueño del departamento… pues era de Miami, y sólo podía estar ese día, sorry, estoy muy apenada con ustedes. Otra vez. Nos miramos y no sé que me pasó, que las siguientes horas estuve clavado frente al monitor, pensando en nada. Aparecieron frente a mí, mis ancestros, en mis momentos de suma reflexión y me platicaron lo que pasa cuando uno muere. Escuchaba, lejanamente, que iban a presentar a otra modelo que le encantaba a la agencia, y también, lejanamente, escuché que a esa modelo había que avisarle temprano porque tenía un compromiso para el siguiente día. En Miami, suspiré en voz muy bajita y mis ancestros me cachetearon.
De las siete de la noche a las diez, mi compadre estuvo hablando con el productor y la modelo necia, como pelotita de ping pong. En algún momento tomé el teléfono para cagotear gente y agradecerles que por su pericia, sencillez y lindura estaba perdiendo a un cliente… finalmente, decidimos abrir el casting en el mismo llamado. Llamamos a ocho modelos de manos, entre las 10.30 y 12.00 de la noche para que se presentaran el día de mañana…
Sin embargo, pues resulta que ninguna les gustó, y lo demás, le toca contarlo al compadre. Esperemos que regrese de su filmación sonriendo.
=)

¡Me desaparezco un día y las cosas que ocurren!
A decir verdad, me pasé todo el día buscando quién reparara la manicura que se me arruinó antier por la noche. Si algo odio en esta vida es no tener mis uñitas bien afiladas limaditas.
Pero como dice Maléfica en su memorable speech al arribar al palacio del Rey Estéfano, “¡Oh! Esperaba que todo se debiera a un descuido”.
No obstante, después de sortear el caos vial, finalmente llegué al style studio de mi manicurista en la calle de Londres y asunto arreglado. Salí, evadí con paso firme y gafas oscuras a dos que tres chichifos que me acosaban asediaban en la Zona Rosa y por fin logré entrar a la atmósfera de paz y tranquilidad de un cafecito muy mono que encontré por ahí…. Star… Star-algo, ¡por aquí tengo el ticket!
El té chai-latte-soya-venti que me metí ¡me supo a gloria! Medio litro de suculencia concentrada y caliente que penetraba, sorbo a sorbo, por mi garganta profunda.
Pero nada más paradisiaco que acompañarlo con la exquisitez vocal de esta niña tan polémica que salía en algún programa de la televisión mexicana. ¡Una caricia para mis oídos!
Indudablemente compré sus Greatest Hits que, desde hoy serán ¡mi CD obligado de anocheceres y despertares!
¿Por qué me impacta Jolette? No lo sé, tal vez Gerson pueda revelarme tal enigma; al final de cuentas, a ambos, con todo y su turbulencia, ¿quién sería capaz de odiarlos?