Tengo tiempo pensandote y tú no sabes, ni para qué te digo que pienso en tí, por una causa u otra, no es, desafortunadamene, relevante, mucho menos trascendente.
Mucho menos así de lejos, o alejados, o no juntos (hay mil formas de verlo).
Pero recuerdo cuando me levantaba, desnudo, o con poca ropa, y te quedabas allí a esperarme, sin dejar de verme y sonriendo, diciendome cuánto me amabas en medio de la nada en la que estábamos, cuando no teníamos nada más que uno al otro, y viceversa.
Te extraño mucho, más en momentos como estos en que el suelo aún no parece lo más bajo que puedo caer.




(4 votos, calificación promedio: 4.00 de 5)




