He comido mucho durante los últimos meses y creo que ya se está notando.
Lo lógico sería reiniciar la dieta que dejé hace un año, con la que obtuve buenísimos resultados y bajé más de 10 kilos en un tiempo muy corto: tomar dos litros diarios de agua, dejar las grasas, las harinas y las azúcares refinadas… ah, y dejar la chela.
Pero creo que sería un mal momento para dejar el alcohol, que, después de una semana estresante de trabajo, resulta un bálsamo de relajación que entra por mis labios y endulza el cuerpo. Y peor aún, porque ya se viene el puente en el que ya está cuasi confirmada una peda por las cantinas del centro y dos semanas después el regreso de Skene, en donde habrá otra borrachera asegurada.
Así que tengo de a dos sopas:
Agua o chela?
dieta o peda?





