Como mis pilas recargables siguen perdidas en algún rincón de cierta casa y por ende no he tomado muchas fotos nuevas, me puse a arreglar las que tenía regadas por el disco duro y clasificarlas; y como estoy ayudando a mis papás con su oficina, tengo mucho tiempo libre -sin internet, snif- para organizar mi desmadre.
Y pues entre tantas fotos encontré ésta, de hace ya dos años con mis compas de la vida, snif. Somos muy diferentes todos, pero tenemos más de diez años conociéndonos y soportándonos unos a los otros; de eso se trata la amistad, de tolerancia. El de la izquierda no es TAN compa como el resto, pero curiosamente, no tengo una sola foto de los seis juntos y menos ahorita que uno de ellos se largó a Monterrey a trabajar. Después de Jorge, el de la izquierda, está Osiris, que es Ingeniero en Sistemas y bien-pinche-tranquilo; nunca lo he visto enojado, ni pedo, ni desesperado, es la paciencia hecha hombre y le gusta la el death metal y el goth, es fan de Nintendo en todos sus sistemas. Luego estoy yo, en ese entonces con el pelo largo. A mi lado está Real, que dejó de hablarnos tres años, es Ingeniero en Sistemas Electrónicos, es fan del Play Station y le gusta el rock ruidoso como a mí; es terco y agresivo el cabrón y es el que se fue a Monterrey. Rafa es doctor, aspirante a la residencia de traumatología, es bien carreta, pero no aguanta mucho si alguien diferente a nosotros también le tira, no le gustan las caricaturas japonesas, no tiene pedos si juega play o nintendo y le gusta más que nada el punk, el buen punk. El Miguel es diseñador y es… como bipolar: un día puede estar muy de buenas y en un ratito está encabronado con todos; escucha de todo, recuerdo la vez en la prepa que llegó cantando y bailando una canción de OV7 y al día siguiente la más nueva de Slipknot. Para terminar está el Bebé, que la neta es fresón: es el que va a los antros, le gusta la música electrónica y el único que se atrevería a poner a Luis Miguel en su playlist; es desmadroso y bien a toda madre, siempre que está el nos cagamos de risa.
Nos juntamos los martes. Un día en la mañana mi mamá me pregunto que que contaban mis amigos. “Puras pendejadas” le dije y me respondió sorprendida que cómo era posible, si ya todos somos profesionistas. “Que tiene, seguimos diciendo babosadas pero de profesionistas” Cada martes es nuestro día de la amistad… a su madre el 14 de febrero.





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