Siempre digo lo mismo, que no vuelvo a trabajar organizando eventos ni nada…pero diario caigo, diario.
Secretamente disfruto el maravilloso estrés de estar teniendo que resolver asuntos en muchos lugares a la vez. Es gratificante. Es un trabajo que en verdad adoro hacer, sobretodo por el gusto que da, después de la friega, llegar en la noche a sentarse, quitarse los zapatos y decir “aaaaaaaaah un día menos”.
Pequeños y últimos placeres.



(Sin calificaciones)



