Archivo del 31 Diciembre, 2006

31
Dic

Año Nuevo…

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Sólo espero que este 2007 si surtan efecto…

sino para el próximo me pondré amarillos, he dicho…

Abrazos y besos de año nuevo para todos… una de mis uvas se las dedicaré a ustedes :)

31
Dic

Playas de Invierno

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Tenues hilos de luz se abren paso por el gris espeso y se anclan entre las migajas doradas que sueltan las piedras con el paso del tiempo sobre la orilla. El paso del tiempo también sacó óxido a mis juguetes, agregó centímetros a mis pies, puso corbatas baratas y feas en mi cuello, y me trajo de vuelta a esta playa.
Es como si cada trocito de arena sujetara un cordel fino –casi invisible- y jugara con las gaviotas a que éstas son papalotes. Yo jugaba a que mi papalote tenía vida, allá en aquel tiempo cuando no me ponía corbatas feas y mis juguetes todavía no se oxidaban. Les juro que mi papalote tenía nombre y me hacía caso; era como un perro volador: noble, veloz y obediente… hasta que fue a enredarse en unos cables de luz y le hizo compañía a un par de tenis que ya estaban ahí cuando mi familia y yo llegamos a aquel barrio viejo a vivir.
Esta playa también es vieja; es una vieja conocida de mi niñez. Sólo ella sabe dónde he orinado, dónde me he escondido de mis padres, dónde encontré las conchas más chidas con las que le hice un collar a mi madre y a dónde se fue aquella duna gigante en la que jugué varias veces a que era el pozo con el monstruo de El Regreso del Jedi.
A pesar de ser viejos amigos, esta es la primera vez que vengo a visitarla en invierno. El mar en invierno es maravilloso porque asusta a los turistas y sólo algunos valientes nos metemos al agua a que se nos encojan los huevillos y se nos entuman los dedos. Es algo sádico, pero uno sale más vivos que nunca, como los viejitos esos que se bañan en icebergs o en huecos en el hielo allá en Europa.
Sopla el viento en contra y desprende de vez en cuando alguna que otra pluma blanca –o gris- de la parvada. Plumas blancas que no resplandecen debido al cielo nublado y a la ausencia del sol, pero que vuelan hasta la otra bahía. Las plumas son como las hojas de esos calendarios gordos que hay en los talleres mecánicos y en las oficinas burocráticas en los que hay que arrancar día a día cada cuadrito de papel.
Las gaviotas, sus plumas, los cuadritos de papel, los papalotes y los segundos vuelan en el tiempo, porque dicen que el tiempo vuela, que se acumula alrededor de los ojos y entre los cabellos. Por mí, que siga volando el tiempo; yo siempre he creido que estamos a tiempo de algo… no sé de qué, pero de algo.

Felicidades a todos y buen 2007.

31
Dic

La última del año

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Esta fue la última fotografía del año. Descubrí que si tapo el flash con el dedo logro tomas como la que ven: rojas, tremendamente rojas. Me ha dado mucho gusto esa amable circunstancia. Espero que nuestro año, el de todos, este lleno de ellas.

Dicho esto, nos vemos del otro lado viajeros.