
Si algo odio, son las compras. Si, es una actitud usualmente ligada a los hombres el que odiemos ir de compras, y ver zapatitos, y mirar como doscientos vestiditos, a veces ni la compra de ropa interior nos entusiasma. Pero tengo historias con eso de las compras, las telas y los zapatos, que se remontan a las épocas dónde me quedaba con mi abuela en el puesto de zapatos. No sólo el tiempo pasaba y se moría lentamente, como suelo escribir medio nostálgico algunas veces. Cuando salía de clases, a las seis de la tarde, o algunos fines de semana que le acompañaba, solíamos ir al centro y pasearnos en las tiendas. Como la abuela ya tenía ese olfato de vendedora, sabía siempre que era lo que buscaba… pero esas búsquedas, entre precios y lo que querrían sus clientas. Los fines de semana solían arrastrarnos hasta seis o siete horas caminando.
Por eso desprecio el centro de mi ciudad, tan lleno de gente. Paso por alto su historia, sus tradiciones, sus cositas lindas, tan sólo por recordar como mi abuela se movía de una manera precisa en las tiendas que conocía y ese movimiento, siempre interrumpido por gente “que paseaba”, por “turistas estorbosos”, por “vendedores ambulantes”. Mi abuela me enseñó a caminar rápido, a dirigirme exáctamente al lugar que deseo ir, sin dilaciones, y sin estorbos. Si, desprecio el centro de mi ciudad por esos topes, esos postes con patas.
El olor a tela (entren a un parisina y sabrán a lo que me refiero), al día de hoy, me trae recuerdos de esos días cansados. No me quejaba mucho, si me quejaba me tocaba un–. Ya cállate cabrón. Así que como buen niño listillo y antes de recibir una cachetada que me diera en la madre como a la morra del exorcista, busqué una manera de disfrutar esas compras. Como nunca me preguntaban mi opinión, solamente me quedaba callado y miraba gente, entonces se me ocurrió que una buena idea era pensar algún tipo de historia (no sólo con la gente alrededor, sino de las más fantasiosas) y escribirla cuando tuviera oportunidad. Así pasa, que hoy en día, cuando la doña tiene ganas de pasearse en un Palacio de Hierro u otras tiendas, tan sólo me quedo callado y procuro mi tiempo a solas. No es el mismo tipo de paseo, porque ella me pide opiniones (e interrumpe mi silencio), ella compra las cosas para ella y se toma su tiempo paseando, aún cuando presume de una capacidad mutante de saber exáctamente lo que quiere. Es una de esas cosas, uno de esos detallitos de las reglas de pareja, que poco a poco he aprendido a sobrellevar.
Hace unas últimas veces, di mi opinión un par de veces acerca de lo que me gustaría y me sentí orgulloso, como chiquito que pasó con diez la escuela.
En fin. Felices fiestas.






A mí me molesta mucho la gente estorbosa :(
T-T
A mí me desesperan facilmente.
ooooorale! asi pensara mi esposo cuando va conmigo de compras?? porque yo tambien presumo de ser rapida comprando y de no ser tan indecisa, tambien le pido su opinion (muy importante) pero el es un asesino de la moda (ojala nunca lea esto), bueno para mi es genial ir con El de compras.
T-T
Bien por él, que ya aprendió su rol de macho no quejumbres :P
A mi los tumultos me ponen de malas, ir de compras no.
T-T
Entre más tardes comprando, más tumultos hay.
Felices Fiestas!!!!
Bueno al menos tienes algun metodo para relajarte…(espero que no seas de esos que ponen cara de ¬¬ cuando diablos vas a decidirte!!!)
un abrazo grande muy grande :)
T-T
Huy, a veces si pongo getas, sobre todo por el tiempo y si no tengo tiempo para relajarme por tanta gente… je. A mí también me chocan las jetas (hacerlas o que me las hagan), las desprecio, pero luego no puedo evitarlas.
Felicidades Capitán, ciertamente ir de compras es un asco. Me choca, pero más en estas fechas.
T-T
Comprar es lo mejor del universo cuando: Tienes varo extra, es en una plaza vacía y no es quincena.
Asi son todos los hombres, mis peores compras las hice en compañía de un ex que ponía la misma cara que menciona Reb, yo me desesperaba y compraba cualquier idiotez, menos lo que yo quería… incluso, hace poco me encontré un bolso horrendo que compré en uno de esos días y lo odié profundamente -a los dos, al bolso y al ex- y lo tiré a la basura (solo al bolso)
T-T
Si tanto te afecta, entonces compra tu solita :P
Felices!!
PD. … donde comento sobre la encuesta?
T-T
Pues por acá, o por el messenger, por qué no veo como otra ventanilla especial para comentarme :P ¿Qué tiene la encuesta?
Te felicito por tu nivel zen para acompañar a una mujer de compras. Eres mejor hombre que yo.
Sigue Gozando!
T-T
Alzo la mano por todos aquellos pobres infelices que deben mirar toda la tienda, antes de poder irse a casa y desabrocharse el cinturón para relajar la panza.
Yo me entretengo viendo a la gente, no hago historias, pero pienso en qué hay con cada uno de los que anda por ahí… Jany no es indecisa, pero ve TODO…
T-T
La curiosidad es buena, tiernita, preciosa… antes de que pasen quince minutos. :P
YO!! Tengo el mejor de los hombres, me espera, carga mis bolsas, y si la tienda esta por cerrar el con gusto me pregunta que quiero que me busque para ahorrar tiempo, como 2 veces me a dado ideas para completar mis coordinados aajaj y NOO no es jo**to solo que dice que le gusta mi cara de felicidad.. ASI!!! Y agarrense si se me termina mi efectivo y mi crédito el siempre me salva y me picha ..simplemente es PERFECTO =)
T-T
Mi bola de cristal dice que… Uh, le serás infiel eventualmente.
Yo por eso cuando salgo a comprar, le compro cosas tambien a el.. asi todos felices y contentos.
Saludos y felices fiestas!
jajaja! pero para los zapatos eres malo eh?