Pero no. Aún así, aún con tres novelas escritas (una de las cuales regalé en mi página en formato PDF), la
intelligentsia de escritores
publicados me mandó avisar, por medio de una representante bukowskiana, obesa y alcohólica, que únicamente los escritores que han vertido su obra, independientemente de su calidad, en un trozo de papel engrapado o encuadernado, pueden acceder a ese glorioso panteón de los escritores
de a devis. Yo, pobre diablo, tendré que postrarme ante ellos si es que acaso deseo un día poder ser aceptado en su exclusivo y refinado círculo de lontananzas, palmaditas en la espalda y besuqueos mutuos en el culo. Todo por publicar, únicamente, en blogger. Pobre de mi.
Pfff…¡Juar juar! Imagino una escena similar hace aproximadamente unos 2500 años, en algún lugar de Egipto, quizá en el medio oriente.
“Amo Ioasaph, temo informarle que su tratado de historia no ha sido aceptado en la biblioteca real de nuestro ilústrisimo emperador”
“¿Por que razón, criado mio?”
“Los bibliotecarios, señor. Ellos afirman que un libro escrito en papiro no cuenta. Únicamente aquellos libros escritos a la manera tradicional, en tabletas de arcilla, son dignos de engrosar la biblioteca de nuestro amado e iluminado emperador”.
“Entiendo. Criado mio, te suplico que escribas el siguiente recado a los bibliotecarios de mi parte… en una tableta de arcilla, por supuesto”.
“¿Si, mi amo?”
“Diles que digo yo que CHINGUEN A SU MAGDRE”
Jojojo. Caso curioso: gran parte de estos puristas que no escatiman adjetivos y críticas en contra de nosotros, los no-escritores de blogger y anexas y cuya corta visión los condenará, mas temprano que tarde al olvido, carecen TOTALMENTE de lectores. Si, leyeron bien. Son escritorsillos tristes y frustrados, que han “ganado” certámenes estatales o municipales cuyo premio incluye una limosna de unos cuantos cientos de pesos y tirajes minúsculos de 200 o 300 ejemplares que terminan, casi íntegros, empolvándose en bodegas sofocadas y pudríendose en bibliótecas públicas con ningún préstamo registrado en 5 o 10 años (créanme, he visto esos tristes libros con mis propios ojos).
Así que, siguiendo la lógica, no es escritor el que no publica en papel, pero tampoco el que no es leído por nadie fuera de un reducido círculo de jueces y culturosos que se dedican únicamente a vivir de manera parasítaria, críticandose y alabándose entre si.
Por mi parte, me encuentro conforme, por el momento con las 70, 000 visitas que llevo, en menos de un año, en mi blog (con un par de interrumpciones, aclaro), con los cientos de escuchas del podcast que regenteamos maese Scooby y yo, con los 400 o 500 lectores por post que llevo en promedio en Big Blogger (que son, por mucho, varios cientos de lectores más que estos escritores mínimamente leídos han tenido y tendrán, en su perra vida) y con las menciones de mi “obra” en Día Siete y en El Universal.
¿Verdad que arde que exista audencia para mis escritos (y ni se diga de personajes batianos como el Chango, el Huevo y el Semidios), escritores verdaderos?
Se que sí, no se molesten en tratar de probar lo contrario, juar juar juar.
En la foto: Algunos libros de escritores “de a devis” de mi colección particular. No se molesten en sicobloganalizarme en base a ellos. La mayoría fueron regalados, encontrados tirados en la calle o comprados en menos de 10 pesos. Fuck off.