En una junta con unos clientes gringos me preguntaron que qué tan comúnmente se daba en México el “movimiento entre clases”. Es un concepto muy de allá que se refiere a la facilidad que tiene la gente para dar brincos de clase: de clase media baja a clase media alta y de clase media a millonario y de millonario a “billionarie” (milmillonario, diríase en español correcto?). Yo puse mi cara de Doctor en Sociología (o sea, no tengo ni puta idea) y dije: Diríase que tiende a cero.
En realidad suelo ser optimista y pensar que se puede. La realidad, la estadística, dura e implacable, me dice en mi vida inmediata y en el INEGI que el que nace pobre tiene 99.99% de posibilidades de quedarse pobre (o sea, uno de cada diez mil pobres logra terminar su vida no siendo pobre) y lo mismo aplica para la clase media.
Esta casona lleva vendiéndose varios años. Tiene lo que comercialmente se conoce como “excelente ubicación”, un restaurante necesita ser nefasto para quebrar ahí (Insurgentes Sur casi esquina con Filadelfia, México DF) y tan solo remodelarla para rentarla como oficina o sucursal de cualquier tipo de changarro sería excelente negocio inmobiliario.
El dueño, imagino, ha de querer todo peladito en la boca y ha de pensar que la gente que le ofrece cualquier cantidad por su propiedad lo quiere robar. Lo imagino heredero tercero de algún revolucionario que a punta de balazos hizo su patrimonio y lo dejó regado entre sus múltiples “ahijados”. Imagino a alguien con el billete de lotería en la mano y con nulos huevos para cobrarlo (haciendo algo, lo que sea, con su “propiedad”).
Siempre he creído que ese es nuestro mayor mal, la falta de ganas (motivación, urgencia, impulso, pericia, habilidad o deseo) de producir. Todos, ricos y pobres, soñamos con solamente ganarnos la lotería y que, además, nos hagan el encargo de ir por nosotros a cobrar el boleto.






Seee, aca mi apa tambien tiene una propiedad en plena avenida que desde hace años esta sola.
Finalmente cuando se decidio a ponerle un letrero de “SE VENDE”, dias despues aparecio otro letrero tapando el anterior con un mensaje que decia: “ESTA PROPIEDAD NO SE VENDE”.
Si, le salio dueño. Sin escrituras, pero dueño.
:S
Yeeei la cantina de los remedios!
¿Sabes? Siempre que paso por ese mismo sitio (antiguo restaurante de comida china) me pregunto exactamente lo mismo. Y para acabarla, ese lugar está junto a una famosa cantina.
¡Vender comida en ese local estaría de lujo!
Pero en fin, cada quien con su patrimonio…
Salute!
pos que cada quien haga lo que quiera con sus cosas, a mi la verdad me vale verga en general lo que cada uno haga con lo que le pertence.
jajaja! ke buen post!!
saludotes cuidate!!!
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sale baii!! chido post xD