
El día que murió mi abuelo, antes de ir al velorio, platicábamos mi hermana y yo de estupideces en su cuarto, con esa ausencia que sólo puede venir de la negación. Estábamos de espaldas, ella buscando algo en su clóset y yo frente al espejo. De repente le dije:
“Estoy pensando algo muy feo”
“¿Qué estás pensando?”
“Que como no se murió mi abuela en lugar de mi abuelito… ¿soy una persona horrible verdad?”
“Yo estaba pensando lo mismo”
Probablemente lo soy.
Pienso mucho en él, en lo genial que era, en lo mucho que nos amábamos y en todas las veces que fuimos cómplices. Huelo su sombrero mientras cierro los ojos y escucho su voz diciéndome princesa. Pienso en todos los cuentos de nuestras aventuras que le contaré a los hijos que quién sabe si tendré. Pienso en sus últimos instantes y me siento impotente. Pienso también por supuesto en todo el tiempo que pude pasar con él y no lo hice, porque fui estúpida, y porque diría mi padre que lo soberbia nunca se me va a quitar. Me odio porque es inútil lamentar las cosas que no fueron, y sobre todo porque no lo puedo cambiar.
Lo extraño mucho. Fue el primer hombre de mi vida.
Sé que él lo sabía, pero también sé que esas cosas nunca se pueden demostrar lo suficiente como para no lamentarlo después.
Jamás le he encontrado sentido a ir a platicar con una lápida. Es hipócrita.
Me confieso hipócrita.
Pero hay días como hoy, en que lo extraño tanto que no me interesa ni siquiera lo que yo piense de mi.
Es por eso que los crisantemos me producen náuseas: Huelen a entierro.






tampoco le veo el caso hacerle a la mamada onda peliculesca, y prometer cosas a una piedra tallada o hablar con ella.
tampoco aguanto el olor de esa flor, me hace recordar todo lo ultimo que vivi en el entierro mas cerca de mi vida.
cuando uno extraaña, hay que hacerlo saber, lo mismo cerca de una lápida que frente a una foto o un rincon alejado del mundo…
Son contados los dias que tengo con la gente que quiero, pero no se que parte de mi se niega a pensarlo lo suficiente como para “aprovechar”. Sera algo que tenemos de negar que pasa el tiempo, algo para defendernos de absorver que el camino termina siendo el mismo para todos.
pero a pesar de lo mucho que uno se castigue, despues nos daremos cuenta de que ya nos habian perdonado desde mucho tiempo atras.
Jamás el arrepentimiento, mejor recordar los momentos buenos y ya
creo que todos hemos o habremos de pasar alguna de esas perdidas, pero … ains, no se que pero poner
saludos ^^
Le envidio, yo no tengo historias con mis abuelos… apenas los veo de vez en cuando…
Pero me pasa como a tí con mi hermana… la extraño y seguido sueño con ella…
no soporto los crisantemos.
abrazos
Beso, abrazo y compañía para tu hipocresía.
Yo por eso no digo nada… Nunca se que es lo correcto, prefiero el silencio.
Si, ese olor a panteón es catártico mal pex :P
Es que la memoria olfativa es muy canija. Un olor te puede remontar a cualquier momento y uno lo revive con lujo de detalle.
te quiero mucho amiga :)
A todos gracias :)
mmm… Pues ahi tienes a tu abuela, que todavia no se ha muerto!
Tienes toda la razón, no vale la pena irle a llorar o platicar a una tumba… Para mi, los muertos nos ayudan a recordar lo que en vida hermano, en vida… debemos de hacer.
si lo extrañas ya trascendió en tu vida y el sentimiento es quizás lo que inconscientemente anhelamos al morir… que alguien nos recuerde… ocúpate en dejar en alguna persona la huella, para que te extraña cuando hallas dejado este mundo banal…
Saludos
Ross