
En ninguna casa (o vecindad, como en este caso) que se respete puede faltar el tradicional y mexicanisimo perro de azotea.
El perro de azotea ladra mucho, pero no hace absolutamente nada. Arma un escándalo de los mil demonios pidiendo atención, nada mas. Supongo que todos han visto lo que sucede cuando llegan a bajar a un perro de azotea; estando a nivel del suelo, no sabe que hacer y anda con la cola entre las patas.
En algunos casos, la desesperación del perro de azotea puede llegar a niveles tan altos que por un momento pierde la cordura y se lanza de la azotea, dándose un putazo de antología.
(Ejemplo extremo de esto fue el del perro de un primo mío; Ramiro, un pastor alemán que estaba loco y le ladraba hasta a los tendederos. Un día que Ramiro amaneció muy optimista creyó que dos pisos de altura no eran nada para el, así que encomendándose a Rin tin tin, el pendejo se aventó y se dio tal vergazo que nunca volvió a ser el mismo.)
Pues bien, me da un gusto enorme que Big Blogger ya tenga su propio perro de azotea: Omegar.
Después de su tiernísimo post pasado -uno de los peores intentos que he visto por llamar la atención- Omegar se ha ganado el mote de Perro de azotea. Se lo ha ganado a pulso, porque miren que se necesita estar muy desesperado para ladrarle a los batianos esperando que le lancen un hueso (o una piedra, como sucedió).
Desde su azotea, Omegar cree que es superior, porque solo ve cabezas y hombros, pero cuando lo bajan, se da cuenta de que esos hombros y cabezas también tienen piernas, que, obviamente, sirven para patear, de lo que sus costillas pueden dar fe.
Pero no hay que ser crueles con el, los perros de azotea cumplen su función en el mundo. Asustan a los niños, divierten a los visitantes y de vez en cuando enternecen a sus dueños, como cuando le hacen al supercan y se parten su madre solos.
Hay que cuidarlo y darle de comer. De vez en cuando alguien puede subir a jugar con el. Armando y el Chango se pueden encargar de darle de periodicazos cuando ladre mucho y no deje dormir (y siendo un lector profesional, entenderá al primer periodicazo). Skene puede seguir dándole clases de sarcasmo y los demás solo tenemos que hacerle un poco de caso de vez en cuando, no queremos que vuelva a darse un madrazo como el del domingo, snif.
Ahh, casi se me olvida. Por favor, por unos días sean mas cariñosos con el, el shock de enterarse que en lugar de ser culturoso apenas y se llega a perro de azotea debe ser muy fuerte y no queremos que se le caiga el pelo.
Yo.