Archivo del 10 Octubre, 2006

10
Oct

¿no que les estaba dando hueva?

huevo.jpg

Bueno, por lo pronto me voy de vacaciones. Ahí les encargo que no hagan mucho desmadre.

¿Eh? ¿La foto?

Es de un pobre huevo que me subí a la azotea -nomás pa’ que viera lo retebonito que se ve desde acá (son ocho pisos)- y al muy tonto le dio vértigo, después de aventarse 12 párrafos explicando un cliché, y [se] azotó.
Lo más raro vino después: ustedes saben que los huevos nunca vienen solos*, y sus compañeros se aventaron también al vacío, sin ver. Tiernamente solidarios, sí, pero nada, ni un semidios, los salvó de dar el changazo, ¡WOMZ!

Pobres huevos bati… dos.

*Claro que toda regla tiene sus excepciones: el infame Huevo de Hitler, por ejemplo.

10
Oct

Educar un niño

Quimo felizVarios amigos me han dicho que estoy “demasiado” conectado con mi lado femenino. Eso, a pesar de lo que parece, no es ninguna insinuación homoerótica. Es una característica muy mía y mis amigos lo saben. Mi jefe me preguntó, cuando le conté que mi bebé sería “niño” (género masculino), si estaría yo preparado para educar a un varoncito, considerando que, modestia aparte, he sido muy buen padre de “niña” pero que mis relaciones con personas de mi género no son así que se diga buenas. Si bien llegué a darle varios minutos de mente al asunto (esa expresión de “darle mente” me gusta bastante, yo la escuché de dominicanos aunque no sé si sea solo de allá) dejé la idea de lado con un tomístico: “hasta no ver, no creer”.

Y después de apenas cinco meses puedo decir que no me ha ido mal. Las diferencias de género son, con los bebés, quizá más notorias que de mayores pero, por lo mismo, son más nítidas. Y esas diferencias son principalmente físicas. Las demás, tiendo a creer, son más impuestas por la sociedad que reales. Los equivalentes agnósticos al “alma” y al “espíritu” vienen con pocos elementos de género y no me sorprende que se asocie a los niños con ángeles y que los ángeles sean asexuados, o casi.

Joaquín es muy diferente en físico a Jimena, en “constitución”. Jimena es flaquita flaquita y Quimo es rechoncho, fuerte, tiene los bíceps marcados. Pero la “estimulación temprana” y las técnicas de asociación de actividades sensoriales, motoras y congnitivas funcionan igualito que con Jimena. Los momentos más especiales para los bebés son siempre los mismos, el baño, la comida.

Seguramente vendrá el problema de que quiera jugar futbol y que mi panza me impida disfrutarlo con él (igual y se aficiona al americano, o al tenis) pero, al contrario de lo que atemoriza a muchos padres, yo no me aferro a compartir todo con mis hijos sino a tratar, con todas mis fuerzas y mi amor, de entenderlos y conocer cuáles son las cosas más importantes para ellos, sea yo que pueda compartirlas físicamente o no (y si no, siempre estará el XBox e Internet y los gadgets para compartir aficiones!).

10
Oct

Perro de azotea.

dogonroof2.jpg

En ninguna casa (o vecindad, como en este caso) que se respete puede faltar el tradicional y mexicanisimo perro de azotea.

El perro de azotea ladra mucho, pero no hace absolutamente nada. Arma un escándalo de los mil demonios pidiendo atención, nada mas. Supongo que todos han visto lo que sucede cuando llegan a bajar a un perro de azotea; estando a nivel del suelo, no sabe que hacer y anda con la cola entre las patas.

En algunos casos, la desesperación del perro de azotea puede llegar a niveles tan altos que por un momento pierde la cordura y se lanza de la azotea, dándose un putazo de antología.

(Ejemplo extremo de esto fue el del perro de un primo mío; Ramiro, un pastor alemán que estaba loco y le ladraba hasta a los tendederos. Un día que Ramiro amaneció muy optimista creyó que dos pisos de altura no eran nada para el, así que encomendándose a Rin tin tin, el pendejo se aventó y se dio tal vergazo que nunca volvió a ser el mismo.)

Pues bien, me da un gusto enorme que Big Blogger ya tenga su propio perro de azotea: Omegar.

Después de su tiernísimo post pasado -uno de los peores intentos que he visto por llamar la atención- Omegar se ha ganado el mote de Perro de azotea. Se lo ha ganado a pulso, porque miren que se necesita estar muy desesperado para ladrarle a los batianos esperando que le lancen un hueso (o una piedra, como sucedió).

Desde su azotea, Omegar cree que es superior, porque solo ve cabezas y hombros, pero cuando lo bajan, se da cuenta de que esos hombros y cabezas también tienen piernas, que, obviamente, sirven para patear, de lo que sus costillas pueden dar fe.

Pero no hay que ser crueles con el, los perros de azotea cumplen su función en el mundo. Asustan a los niños, divierten a los visitantes y de vez en cuando enternecen a sus dueños, como cuando le hacen al supercan y se parten su madre solos.

Hay que cuidarlo y darle de comer. De vez en cuando alguien puede subir a jugar con el. Armando y el Chango se pueden encargar de darle de periodicazos cuando ladre mucho y no deje dormir (y siendo un lector profesional, entenderá al primer periodicazo). Skene puede seguir dándole clases de sarcasmo y los demás solo tenemos que hacerle un poco de caso de vez en cuando, no queremos que vuelva a darse un madrazo como el del domingo, snif.

Ahh, casi se me olvida. Por favor, por unos días sean mas cariñosos con el, el shock de enterarse que en lugar de ser culturoso apenas y se llega a perro de azotea debe ser muy fuerte y no queremos que se le caiga el pelo.

Yo.