Intente relajarme charlando con un nuevo amigo, pero no sucedio demasiado.
Simplemente no podia quitarme esas morusas de la mente.
Y entonces me marche a un parque en el que casi todo a mi alrededor era verde, el cielo muy azul con esponjosas nubes blancas y luego un poco de mis canciones freaks que hasta hace poco pense, solo yo escuchaba… Las flans.
Y si, para regocijo de mis detractores y de todos aquellos que se quejaron de mi participacion pasada (bujuju) he vuelto.
¿Para que? Buena, pregunta (es una regla no escrita que cuando alguien dice “buena pregunta” es porque no existe una buena respuesta), el caso es que aqui estoy de nuevo.
Ese de ahi soy yo, y como fondo, mis mas grandes pasiones: (en orden aleatorio)
* -Cerveza.
* -Jack Daniel’s.
* -Ciencia Ficcion. (Absolutamente todos los libros que se ven, son de ciencia ficcion [o ficcion especulativa, segun los puristas])
Con su permiso, me voy al rincon con Guffo, Semi, Salaverga y el Chango a arreglar el mundo con un carton de Indio. (Las mujeres se pueden acercar, one by one y en paños menores, por favor)
No sabe por qué, pero últimamente tiene ganas de hablar de lo encerrado que se siente en la ciudad, de las pocas ganas que tiene de caminar o de lo molesto que son los claxonazos a las once de la noche, por el tráfico de la Ciudad de México. Chilango es, y no se enorgullece por esas cosas. Por otras si, por ejemplo, que las luces siguen prendidas a partir de la una de la mañana y que es posible salir a tomar, café o cerveza, con los amigos a todas horas. Que dentro de la mierda existen halos de belleza, destellos que iluminan por toda la ciudad, aún en el maloliente metro (específicamente la estación de la Merced).
Si Fest salió a caminar hoy por la Unidad Habitacional, a pesar de los coches desesperados, es porque sintió una genuina necesidad de respirar un poco. Smog, si, pero respirar al fin y al cabo. Ello le convence de que le gustaría vivir en un lugar tranquilo, uno dónde pudiera caminar durante horas interminables y no sintiera un peso en la espalda, o una opresión en el pecho. Hay gente que adora la ciudad, que no podría vivir sin ella. Fest no se declara de esos, pero tampoco la repudia o le provoca un asco total. Piensa que sabe definir muy bien la diferencia entre preferir y prejuzgar.
A Fest podrían preguntarle hoy del informe de gobierno, pero solamente contestaría con una alzada de hombros. No sabe nada de eso (si sabe lo que ha escuchado nomás), de veras no le interesa. Se siente un poco mal, porque como mexicano debería estar consciente de lo que sucede en el país, pero inmediatamente ese sentimiento se apacigua con sólo ver diez minutos de televisión o leer algunos de los comentarios que dejan de repente por acá. Respira un poco más tranquilo, prende un cigarro y termina pensando–. Finalmente no estoy tan jodido.
Dicen que mas vale llegar a tiempo, ayer llevé a Ariosto a radio BUAP para presentarlo con Alejandro Ramírez del programa cantares. Llegamos y me dirigí a cabina, a saludar a la banda de El After, los salude y ya estaban allí el shagui y otro que no me acuerdo su nombre (conocidos seguidores del programa), en fin, regresé a donde estaba sentado Ariosto y como a los 10 minutos que sale Malusa de cabina, y que me dice:
-winibertoo! ¿Como estas?
-bien, gracias! ¿Tu que rollo?
-pues también bien, oye mira que no vean los demás, ten (me da un par de boletos) estos son de la parte de abajo.
-aahh! ¿Y eso?
-¿pues que no vienes por los boletos?
-aahh! No (con cara de confundido), no se de que me hablas yo vine a traer a un amigo a cantares
-es que dijimos al aire que los que quisieran boletos que llegaran rápido a la estación
-jiji.. no estaba escuchando la estación, pero GRACIAS!
-sale pues, en cuanto termine el programa platicamos, salí para que los demás no vieran de cuales te doy.
-gracias!
Y así, ahora se suspende mi toquin en “Mi Tierra” y me largo a ver a La Quinta Estación con ella!
Cuando era chico y me enfermaba, mis padres siempre recurrían al Dr. Chávez, un simpatiquísimo pediatra que todavía atiende a la más pequeña de mis hermanas. Una de las cosas que más recuerdo de mis visitas al consultorio del Dr. Chávez es la frase con la que siempre me recibía. Al verme todo perfectamente peinado, con mis mejores galas y mis intactas ganas de hacer estropicios, me soltaba su siempre recordada frase ¡Pues de menos pon cara de enfermo, viejo!
Supongo que esta frase se me quedó muy grabada en el inconsiente, por que desde que tengo edad para administrar y gestionar mis enfermedades me he vuelto muy fodongo. ¿Bañarme? Ni madres. ¿Peinarme? Menos. ¿Ponerme ropa medianamente presentable? Pa’ qué, el pantalón del día anterior, la playera de la pijama, mi sudadera más roñosa y mis chanclas de baño son el outfit perfecto.
Estar enfermo es cuestión de creerse enfermo, saberse enfermo…es cuestión de actitud, jovenazos.
De un tiempo para acá las alturas me han dado miedo. Aunque aún no llego al límite como mi cuñado que no puede subirse a escaleras que no esten cerradas (es decir, que no se vea para abajo mientras sube), pero es raro estar hasta arriba de todo y de todos puede marearte y hasta en un descuido asustarte.
Otras veces creo que no hay mucha gente ahí arriba y entonces podría convertirse en el mejor lugar para relajarte y ver la vida pasar… pero luego si te gusta se va la vida nada más contemplando… pff se vuelve complicado todo esto.
Hubo un instante en que los dos estuvimos en lo alto, ahí arriba, jugando con la rosa de los vientos, adivinábamos las direcciones de todos y tratábamos de reconocer las direcciones hasta que nos vimos a los ojos y encontramos la dirección que los dos queremos seguir.
Ayer tuve cafecito con mis primas, Mon y Ale. Estuvo bueno el chismorreo, la pasamos muy bien. Nos reunimos una vez al mes para cenar juntas y platicar un rato, las quiero un montón.
A la hora de tomarnos la foto pal recuerdo, nomás no nos salía, y despues de variosintentos, un señor muy mono llegó a la mesa a decirnos que parecía que nos estaba costando mucho trabajo tomarnos una foto, que él nos la tomaba. (La neta nos estábamos divirtiendo, pero pus ni modo de decirle que no), y esta fue la que nos tomó el.
En estos días me ha pegado una nostalgia muy pesada. Pensaba que era el síndrome del Jamaicón, pero yo ya pase por ello hace unos años.
Llevaba días y días que le daba vueltas a las cosas y no sabia definir que es lo que me pasaba.
Para colmo, se junto todo con el bombardeo de las tristes hormonas, que como bien saben, te hacen ver las cosas de una forma medio bizarra.
Tenia el rumbo extraviado y el indicador de baterias marcaba “out of service”. Pero después de una buena terapia de relax, ahora si me encuentro con las pilas renovadas.
Así que a quitarse esos lagrimones y ha dejar de hacerme pendeja. ( Como alguien bien me dijo.. jejeje)
Ariosto es un trovero el cual conocí al principio de este año en Izúcar, en la organización del 1er Encuentro de Cantautores en aquel lugar, como la mayoría de los que he conocido y con los que he tenido la oportunidad de convivir, este wey es chido…
El miércoles en la tarde, me mandó mensaje y me avisó que andaba en tierras de ángeles, fui por el a donde me dijo que estaba, y aun sigue aquí en la casa, todo el día nos la pasamos buscando toquines aquí en Puebla, le hace falta darse a conocer por estos lugares (si, por otros también).
El es de Morelos, de Yautepec y toca los fines de semana en Tepoztlán, su material es bueno aunque no ha podido grabar algo como se debe, y todo por eso que a todos nos hace falta!
En mayo se largó a España a un concurso en Cadiz, juntó como pudo para el avión y llego allá con $200 MXN en la bolsa, estuvo una semana, ganó el quinto lugar y se regreso a su tierra con la cabeza en alto.
Ya les hablaré en otro momento mas de el…
Esa rola que está ahí, es de lo que debió haber sido su primero disco, se llama Cambios Por Consecuencia si se quedan con ganas de escuchar más me avisan, para ver si cuelgo otras!