
Trabajo en una fábrica lejos, muy lejos de la civilización. No hay restaurantes, no hay entregas a domicilio y sólo un puesto de tacos, cruzando la carretera, que llegarían a hartarme si los comiera diario (a pesar de que están buenazos). Mejor me llevo en un traste un poco del guiso que haga mi madre para taquear a la hora del descanso. Como yo, los demás trabajadores llevan también su comida y diario armamos el bufet; hoy hubo picadillo, elotes con calabacitas (ese fue el que llevé hoy yo), mole de olla, pollo con papas, carne deshebrada, huevo con nopales y una ensalada de papa y zanahora cocidas y con mayonesa (a veces llevan una lengua en salsa verde que puuuts, no les cuento). Yo sé que no se ve ni madres de antojable en la foto, pero en verdad, se come bien pinche rico en la fábrica.
¿Alguien gusta un taquito?

Siempre que viene a Tijuana es lo mismo: Pedas nocturnas, diatribas sin sentido, chascarrillos malaleche, puntos de vista inútiles, cigarros y burritos en bol corona. Semidios, Pirer, Boris, yo, y quien resulte responsable.
Amenaza con venir pronto: en septiembre; aunque quizá yo vaya primero a La Paz. No importa. La imagen me ayuda a recordar que la camaradería es, de todas las relaciones humanas, la más gregaria y divertida.
Imposible decir que es mi mejor amigo o que yo lo sea para él, difícil afirmar que le debo la vida o visceversa, mentira afirmar que metería mis manos a cualquier cosa que no sea la hielera. La camaradería es profunda, es una amistad profunda, pero que no planea nada, no espera nada, no da nada. Es una amistad que se sujeta al aqui y al ahora. En el momento de la risa, de la cerveza, y nada más.
Tengo pocos mejores amigos, tres, y camaradas también: apenas puedo hablar de cuatro o seis. Son pocos los grandes amigos a quien compartirles mis estupideces y azotes sempiternos, pero también son muy pocos aquellos grandes tipos con los que puedo sentarme a disfrutar de la peda. Es penoso admitirlo, pero me he arruinado cervezas en compañía de seres ahuevonantes.
Un saludo batiano a Semidios.

Ayer encontré entre mis discos el kallocain de paatos, el que me regalaste batido de mermelada un día de aquellos surrealistas.
Ayer me dieron ganas de buscarte, Juan Paloma.
Intencionalmente equivoqué el rumbo para pasar enfrente de tu casa; el film del instante proyectado en mi cabeza: tu, yo, y el montonero de maldiciones que me quedaron por decirte, los odios que me negué a darte ahora envueltos en celofán con un moño de papelería de esquina, todos tuyos, sustentados en el alma maltrecha y en el ego herido por saberte público, y es que no peco de ignorancia al afirmar que a todas las enamoras con esas palabrejas que creía mías, con silencios estratégicos y puntos suspensivos, con analogías de paralelas, círculos, axiomas reinventados y la inmutable mirada fija que muchas veces me llevó a la perdición vertiginosa.
Ayer me di una vuelta en “U” en un lugar prohibido. Retomé la ruta cotidiana al darme cuenta (previa sonrisa en boca) de que ya no me duele el pecho al pensarte, y es que, ¿sabes?, ya no vales mis reclamos.
(weey neta te devaluaste! ya no vales mil, vales como veinte eh? sale bye)

Pues sí, amo el dinero. Y sé que este es capaz de brindar la felicidad; especialmente si estás en el Big Yellow de Santa Fe. Odio cuando la gente dice que no. Ash, mediocres son.

Si tuviera suficiente dinero pagaría por esto todos los días.
Ya encontré a una bioquímica muy sexy, nomás me falta el dinero que, huelga decir, siempre preferiré gastarlo en cerveza.

Veinte miiiiillas hasta el mar, y elmar… que quierehuir…
Yo la ideeeeea fija y tu el fantasma, que se va…
Comprendo que se hayan separado Guns and Roses, Motley Crue, Nirvana, etc… ¡¿pero Las Flans?!!!
El mundo es un lugar más triste sin sus verdades absolutas, sus letras intensas y su rock pesado. Snif.

Únicamente documentando el hecho de que ocasionalmente (pero muy ocasionalmente) uso tenis, y pa’ acabarla de joder rosas.
Sí, yo sé que es una parte de mi persona que no querían conocer.
Me he fijado que a la mayoría de las no-habitantes de esta no-casa-virtual, nos gusta tomarle fotos a los zapatos.
Le copiaría a Carrie su epitafio:
“Here lies Carrie Liliana. She had two loves and lots of shoes”

Por fin me mudé.
Odiaba al blogger porque nunca me dejaba postear cuando lo necesitaba.
Gracias Árbol por ayudarme y ayudarme y ayudarme pa que quedara bien mi blogcito.
Les dejo mi nueva dirección. Visitenme, lleven cerveza oscura y palomitas, je.
saluditosssss

“Un verdadero profesional, puede llegar hasta los 36 pisos en un juego”
Nunca en mi vida había jugado Jenga; como cada martes, nos juntamos los compas a jugar y echar cheve (ellos, yo mi té verde, esnif) y hoy el Tonchi se llevó el Jenga. En el primer juego, él fue quien tiró la estructura y para el segundo que leímos por un costado de la caja lo que los profesionales son capaces de hacer, nos propusimos llegar a los treinta y seis pisos. Estuvimos una hora sacando palitos, pero lo logramos: los seis pisos anteriores a los dos últimos estaban con un sólo bloque, pero logramos mantener la torre sin que se cayera hasta que pusimos el primer bloque del piso objetivo.
Ya somos pro’s =D

¡Extra! ¡Extra! ¡Pásele a escuchar el audio post! ¡En exclusiva! ¡Antes que cualquier otro medio!
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Wonder Woman, Wonder Woman.
All the world’s waiting for you,
and the power you possess.
In your satin tights,
Fighting for your rights
And the old Red, White and Blue.
Wonder Woman, Wonder Woman.
Now the world is ready for you,
and the wonders you can do.
Make a hawk a dove,
Stop a war with love,
Make a liar tell the truth.
Wonder Woman,
Get us out from under, Wonder Woman.
All our hopes are pinned on you.
And the magic that you do.
Stop a bullet cold,
Make the Axis fall,
Change their minds, and change the world.
Wonder Woman, Wonder Woman.
You’re a wonder, Wonder Woman.
-Norman Gimbel & Charles Fox-