
Contemplar esta imagen me hace recordar a Mauricio, Paco y Bobo. Los tres fueron amigos en la preparatoria y los tres se convirtieron en cristianoides después de orinar sus existencias haciéndose adictos al cristal (metanfetaminas inhaladas).
Siempre sucede así. Pobres imbéciles. Echar a perder la vida a dos tiempos: convertido en drogadicto y luego en cristianoide. Contemplar la imagen me ayuda a recordar lo que no fui. Todas esas ligeras decisiones en mi libre albedrío, esas minúsculas diferencias entre optar por aquí y no por allá.
Mauricio no aparece en la fotografía. La última vez que lo vi fue en el Hospital General de Tijuana y apenas y me reconoció. Lucia famélico y me dio asco saludarlo. Yo iba acompañado de una amiga estudiante de medicina, y el tipo intento marearnos con su palabrería esperanzadora y cristiana; cristo salvó y cambió mi vida, Lomelí, me decía. Yo sé que no crees en dios, Lomelí, pero mírame: Estuviera muerto de no haberlo recibido en mi corazón, nos explicó.
Ahí, en esa disyuntiva, dios desaparece. Si bien yo no he recibido cosa alguna en mi corazón, además de triglicéridos y colesterol, aun me mantengo en vilo, vivo, y surge la pregunta, a quien debo agradecerle, entonces?
Gracias a Mauricio, dios desaparece de mis agradecimientos. Si dios existe y puede ayudarnos a justificar nuestras existencias, entonces dios es una mirada en retrospectiva, un acto de memoria, una remembranza burda que nos ayuda a suspirar de alivio por los actos que hicimos o dejamos de hacer.
Mauricio, pues, debería dar gracias al cristal por haberlo acercado a dios y no a este por haberlo alejado de las drogas…
Yo quiero agradecer únicamente a los que me acompañan en la fotografía, y a Dungeons and Dragons por haberme quitado tiempo para fumar cristal o juntarme con idiotas.
(Por cierto, en la imagen, de 16 años y de izquierda a derecha estamos: Adrián, Grossman, Ayon, Colosio, Cachu, Armando y yo. Eran gloriosos aquellos días de D&D y platicas filosóficas de banqueta).






Qué flaquillo estaba, carnal. Nada qué ver con el hombrazo musculoso y fashion que es hoy en día.
Jejeje.
Siempre que habla de dios, le sale con madre.
Dicen por ahí que hablar de dios es de convenencieros: a los que les va bien, le agradecen; a los que les va mal, lo maldicen.
Saludos.
oralee! me encanto el post! hablar de Dios, es otro pedo.. usted, es otro pedo..
Maese, entonces usté es el que se comió al chavillo ese de la foto?, ;), un abrazo fraterno, qué gusto es leerlo postear con ganas
Que recuerdos tan cabrones.
Me declaro fan.
Me inculcaron desde pequeña a creer en dios, y El es siempre la razon por la que “suceden las cosas” crecí convencida de que si existe..! y haberlo leido hablar asi de dios hace un par de años, de minimo le hubiera dado un par de bofetadas por un par de sandeces.
Pero desde que ” se llevo lo que mas amo en esta vida” comence a dudar de su existencia y las palabras de aliento que suelen dar las personas ” cristianas” no me sirven de nada ni siquiera la FE que un dia tube en el..
Hoy solo deseo creer un pokito , aunque sea solo un pokito en MI.
Cámaras, pura banda bien pesada!