
De chaval, el Mecano de plástico no tóxico (¿o lo fue?). Más grandecillo, el Tente. Dudo que alguien sepa hoy día qué fue el Tente… Bien, es como el Lego mexicano… pero sin colores esquizofrénicos. Colegas constructores con Tente, alcen la mano :)
Más grande, el Mecano de metal. Más rudo, y “serio”. Aún conservo un automóvil armado con el Mecano.
Con todo ello armaba infinidad de tonterías, y hasta dibujaba planos para armarlas de nuevo, “si se requería”… jaja.
Aún me pregunto cómo con tanto juguete así, no fui ingeniero, o arquitecto… Aunque todo ello me dejó algo: habilidad para armar y desarmar cosas sin problema.
En la foto, mi compu. Le falla un poco la pantalla por un falso contacto, así que traté de repararla.
No la reparé al 100%, pero aún funciona.
Gracias Mecano.





