
Tengo una semana sin compartir nada. Y es que una semana “de vacaciones” no significa que esté tirado todo el día y noche como ostia; más bien es al revés, pues llegué cansado de vacaciones…
Éstas consisten en convivir con la familia. Me comentan mucho acerca de lo apegado que soy a ella, porque todos los fines de semana me la paso allá, y así es… Pero esta semana es de mis favoritas en especial, pues es de esas pocas ocasiones en que la mayor parte de la familia se reúne: somos más de sesentay, como referencia, guardamos grandes similitudes con la familia de La Boda Griega :P
Desde el jueves hasta el sábado estuve con mis primos jugando dominó, fútbol y demás deportes extremos, también estuvimos bebiendo, se festejaron dos cumpleaños, todos los días tragamos comida insípida de Semana Santa, y el sábado de Gloria estuvimos de lo lindo tirando gente a la alberca (que por cierto, esta vez me salvé de ser víctima).
Domingo: muerto de cansancio.
Y el lunes, a trabajar nuevamente…
Los días de asueto sólo significa una cosa en la siguiente mitad de la semana: Miles, miles de pendientes en estos días… que tampoco terminé hoy.
Linda semana :P





