
No fue un día fuera de lo normal para mí. Fue un buen día, con altas y bajas… común y corriente.
Sin embargo, para otros fue un día muy especial, y me lo transmitieron sin proponérselo…
En estos momentos es cuando ser empático me gusta, porque puedo sentir -o al menos imaginar sentir- la felicidad de otros; entonces esta felicidad se vuelve mía… y no sé, pero me nace sonreír como imbécil, y darle una de estas muecas al mundo :)





