
Hoy pensé mucho en ti, y en cuando te tenía. No de una manera nostálgica, sino como un buen recuerdo, tú y yo. Te he perdido un poco la pista, así que una pregunta surgió:
¿qué más hay de tu vida?
Pero mi curiosidad fue más allá… entré a tu correo (aún no has cambiado tu contraseña) y busqué los mensajes más viejos… Descubrí que aún conservas varios míos, y sonreí…
Recorrí con una mirada lo demás, y encontré algo que me inquietó: mensajes de amore, provenientes de alguien que no he oído mencionado, y mucho menos conozco.
¿Quién es él? ¿Cómo lo conociste? ¿Desde cuándo?
Vuelvo a pensar en tí y en lo que pasamos, cuando eras mía y yo era tuyo. Una sensación me rodea ahora, no me sofoca ni me extorsiona… pero sí me afecta un poco. Quiero llamarte, pero ya es noche. Tal vez sea mañana…
Por hoy, sólo marco los mensajes vistos como no leídos, y cierro la página.





