
Nos encontramos con comienzos, nuevos comienzos, a cada rato; y los disfrutamos o sufrimos por igual cuando son voluntarios o por influencia ajena, lo que importa es comenzar, de nuevo.
De vez en cuando perdemos la noción de los días, de lo que escuchamos y vemos pasar por nuestro frente, le llamamos rutina o comfortablemente le llamamos “lo que hacemos”.
Y así la vida, hasta que un día, en un instante, entra nueva música por las ventanas, o tal vez entra muda por tus ojos para sacudirte el cerebro, para hacerte desolvidar.
Cuando la nueva tonada entra, y cuando tarareas otra canción sin darte cuenta, hay que sonreir, abrir los ojos y ver qué es lo que viene ahora.





