“No tomes champaña en vaso de papel”. (Ser pobre no significa ser corriente).
“No pierdas el estilo” (Cuando YO me he puesto ebrio).
“Al alcohol no hay que tenerle miedo, sino respeto” (Jamás lo he visto ebrio).
“Ok, repito, pero no creas que comí pepinos”. (Cuando insiste en un punto en la conversación).
“Después de las mil setescientas horas se prohibe la ingesta de cerveza… se cambia a whiskey”. (El clima de Tijuana así lo reclama).
“Ya no crezcas tanto!” (Cada vez que me ve).
“¿Ves ves cuán claro es? (Cuando explica algo que no necesitaba explicación).
“Bueno, ¿quedó mejor que cómo estaba? Gracias”. (Cuando arregla algo en la casa pero con dificultades).
“Me compré un 12 de 18″. (Los nuevos paquetes de 18 cervezas).
“Hay que guardarle un whiskey al licenciado”. (Cuando voy a llegar a Tijuana).
Este señor es mi padre, un hombre que ha hecho todo lo que ha querido, sin importarle amasar fortuna o fama, no por mediocre, sino por amasar lo único que siempre le ha importado: VIDA!
Mi padre y yo.




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Ya te había visto por ahí, en tu blog personal… y te conocí llegando a tu blog por el de alguien más. Pero este post me latió. Creo que es el mejor… el inicio.