
He aprendido a no quejarme del frío al saber a qué temperatura están en mi pueblo, Mexticacán, Jalisco: -11 grados Celcius.
Y bueno, no quejamer es una cosa, pero aceptar que está haciendo un chingo de frío es otra…y es por ello por lo que he decidido comprarme un calentador de cuarzos en $320 para ponerle un poco de calorcito a mi cuarto, que es por mucho el más frío de la casa.
A ver si así se aguanta este chingao clima que vino a azotar la ciudad. Digo, tanto frío y uno tan friolento.





