Dejando los sueños de lado y olvidando el despertar,
es hora de vivir o morir. De caminar, de bailar, de brincar.
De estudiar, de trabajar.
Es necesario olvidar todos los bienes y todos los males,
antes de salir y caminar. Lo que estuvo en tus sueños,
en tus pensamientos cuando despertaste, debe quedarse
atrás…
si no quieres que te acompañe,
que te atormente durante el día.
Con un baño… no sólo se va la mugre.
Cerrando los ojos y dejando que el agua penetre los poros…
se te da la oportunidad de sonreír durante el día.






