Yo yo mis manías.
Me muerdo las uñas, que no me las como, no son nutritivas, procuro no ingerirlas por que luego desgarran el tracto digestivo.
Y yo me cuido, ya ven.
Y aunque es común oir que la gente me grita (especialmente mi papá) “¡déjate esas pinches uñas en paz!”, nomás no entiendo, no no.
Es más grande el vicio.






