Veníamos muy contentos llegando al depa de Anabel, me venía platicando que en la mañana había olvidado las llaves pero que seguramente habría alguien ahí, la lara lara, todo era felicidad.
Tres timbrazos. Otros tres. Dos más. Nada. Nos habíamos quedado afuera.
Es horrible. Estar esperando a alguien que no sabes si va a llegar es de lo peor. nos tomamos una coca, nos fumamos un par de cigarros cada quien, pero aún así el ánimo tiene que decaer eventualmente. Pásenle el mouse a la foto para que vean de lo que hablo :/
¡Hermanitos hay que postear! (addgh… mi dengua :S)








