
Esta tarde, la familia completa se decidió a darse una paseadita a la consesionaria de Ford más cercana a ver si de una buena vez por todas cambiábamos el super compacto que nos mueve a todos a todos lados. El plan, según eso, era que antes de lo de la consesionaria, pasaríamos al trabajo de mi padre a recoger la cámara digital, pero por cuestiones de tiempo, esta parte del itinerario se obvió.
Hasta aquí todo bien. El problema empezó cuando entré al establecimiento previamente mencionado. ¡Bendito sea Henry Ford y el Modelo T! Doquiera que uno pusiera la mirada, había una chica guapa, que digo guapa, bellísima, atendiendo a posibles clientes, vendiendo un carro, finiquitando un crédito, o simplemente, viéndote a los ojos y diciendo con su voz más dulce “buenas tardes, ¿ya lo atienden señor?”.
(Don Arturo grita desesperado, un sudor frío le recorre el cuerpo. Espasmo cardiaco)
¡Y yo sin cámara, con un demontre! ¡Sin cámara que pudiera comprobar cada una de las palabras que les digo!
No pude superar mi turbación hasta una vez llegado a mi PC. Hurgando en mi archivo fotográfico, me topé con las muchachas que ahora tengo a bien a presentarles. Señores, ellas son, de izquierda a derecha: Myriam, Sasha y Ana Paola. Mucho gusto, mucho mucho gusto. Sasha es de Venezuela, mientras que Myriam y Ana Paola de Colombia, las tres estudian contaduría en Cartagena, Colombia, y son muy buenas…amigas.
¿Que dónde las conocí? Simple. Una de las pocas cosas que uno puede presumir de sus viajes a Puerto Vallarta, además de las quemaduras corporales que uno se carga, son las chicas a las que conoció en los antros. Ellas ni más ni menos estaban en un bonito antro del Malecón Vallartense, cuando simplemente las abordé, platiqué un rato con ellas de cualquier cosa, y luego simplemente les pedí una foto, obviamente, el que está detrás del lente soy yo, no quería arruinar la escena.
¿Qué si les puedo decir en dónde las pueden encontrar?
¡Olvídenlo! Hagan berrinche y coraje, que yo seguido me carteo con ellas…y si van a hacer berrinche, unanase al club. El Perix y el Arbol ya se les adelantaron, jejeje.









