Una sopa instantánea a muchos les puede resultar horrorosamente asquerosa, conozco a muchas personas con esa idea. A mí me resulta un manjar de dioses.
¡El maná del cielo! ¡El dulce néctar de la vida! (Finding Nemo dixit)
Tres años de mi vida mi desayuno consistió en una sopa instantánea y una Coca-Cola de lata. La dieta del estudiante de secundaria de Jalisco, así es.
Hoy no tuve chance de comer a mis horas por andar en diligencias burocráticas, así que hoy, antes de llegar a casa, pase por la tiendita, compré una de las nuevas “Knax” de Knoor, le puse su agua, 4 minutos en el microondas, saque la Coca del refri, la puse en mi vaso del Señor de los Anillos, saqué mi sopa del horno….y ¡presto! La comida del siglo.
¿Gustan?







